Los placeres y los días

Es un grito y nadie puede oirlo, solo tú…

Posts Tagged ‘Exilio’

Inquietos huesos…

Posted by María en 20 marzo 2009

Resulta que en tiempos de caballeros andantes existía la tradición de trasladar al muerto en combate a su tierra y allí hacer unos funerales por todo lo alto. Además, todo caballero andante que se cruzara por su camino a un grupo de gentes trasladando un cuerpo tenía la obligación de enterarse quién lo había matado y vengar su muerte.

Esto le ocurre a don Quijote, andando en busca de aventuras se encuentra con el traslado de un muerto. Loco de alegría por encontrar por fin una misión que le asiente como caballero pregunta por el suceso:

“-¿Y quién le mató? -preguntó don Quijote.
-Dios, por medio de unas calenturas pestilentes que le dieron- respondió el bachiller.
-Desa suerte -dijo don Quijote-, quitado me ha Nuestro Señor del trabajo que había de tomar en vengar su muerte (…) habiéndole muerto quien le mató, no hay sino callar y encoger los hombros…”   (IParte, Cap. XIX) Lee el resto de esta entrada »

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Cuando veo la alondra mover

Posted by rayuelo en 4 marzo 2009

Hablemos de Dante, de canciones y de trovadores. Hablemos de Bernart de Ventadorn y su aparición estelar en la “Divina Comedia”:

Como la alondra que en el aire se cierne cantando, y después calla, contenta de la última melodía que le satisface, tal me pareció el águila, satisfecha por haber cumplido con la eterna voluntad por la que todas las cosas son lo que son: y aún cuando hiciese yo visible mis dudas, como el vidrio manifiesta por su transparencia el color de que se ha revestido su superficie, esas mismas dudas no me permitieron esperar en silencio su respuesta, sino que con su fuerza hicieron salir de mi boca estas palabras: “¿Qué cosas son esas?”…

Esta estrofilla pertenece al Canto Vigésimo del Paraíso y como podemos ver representa, Lee el resto de esta entrada »

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Claro de luna

Posted by rayuelo en 2 febrero 2009

André Derain, "Barcos" (1905)

André Derain, "Barcos" (1905)

Siempre la figura de Manuel Machado ha estado oscurecida por la de su hermano, Antonio. Este último, poeta fabuloso, nebuloso y nada prepotente; que es un mito por su exilio y muerte en Colliure (de la cual el fauvista André Derain hizo grandes composiciones) más que por sus poemas. Su hermano fue más discreto y sus posiciones, en un principio, a favor de Franco (le hizo hasta un poema: “Al sable del Caudillo”) le otorgaron un puesto en el anonimato de la poesía española del S. XX. Lo cierto es que fue más teórico que poeta e influenciado por el Modernismo dio a conocer a Rubén Darío y su melancolía azul al panorama literario español.

Más importante a mí entender es la traducción que hizo del poemario “Fiestas galantes” (escrito en 1869), de Paul Verlaine. Sí, aquel que tuvo esa relación de amor-odio Lee el resto de esta entrada »

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Sobre el cielo de Afganistán…

Posted by María en 30 enero 2009

Visto que la entrada “amistosa” no triunfó exactamente por ese tema y pensando que será un buen debate vamos a tocar muchos temas con un texto buenísimo. La novela es muy reciente (“Cometas en el cielo” del 2003), el autor afgano-estadounidense, biólogo (como Alfredo al que hoy brindamos un grandísimo felicidades) y médico; su nombre: Khaled Hosseini. Él y su familia sufrieron la invasión soviética en Afganistán, algo que le marcó profundamente, yo no sé si era sensible o no, pero sé que hay cosas en la vida que te hacen ser sensible a golpe porrazo:

¿Me has oído? ¡Nos vamos a América!
Abrí la puerta. Entré en el baño. De pronto me encontré de rodillas, gritando. Gritando entre dientes. Gritando hasta que pensé que se me rompería la garganta y me estallaría el pecho. Posteriormente me contaron que cuando llegó la ambulancia aún seguía gritando…
(…) Estoy dirección al este. Entonces recuerdo que llevo quince años sin rezar. Hace mucho que he olvidado las palabras. En este momento me doy cuenta de que Baba estaba equivocado, de que Dios existe, de que siempre ha existido. Lo veo aquí, en los ojos de la gente de este pasillo de desesperación. Ésta es la verdadera casa de Dios, aquí es donde los que han perdido a Dios vuelven a encontrarlo, no en la masjid blanca, con sus resplandecientes luces con forma de diamantes y sus elevados minaretes. Dios existe y así tiene que ser, y voy a rezar, voy a rezar para que me perdone por haber traicionado, mentido y pecado con impunidad y por volver a Él sólo en los momentos de necesidad; rezo para que sea tan misericordioso, benevolente e indulgente como su libro dice que es. (…)
Escucho un lloriqueo y me doy cuenta de que es el mío, de que las lágrimas que ruedan por mis mejillas dejan mis labios salados. Siento fijos en mí los ojos de todos los presentes en el pasillo y sigo inclinándome hacia el este. Rezo. Rezo para que mis pecados no se hayan apoderado de mí como siempre temí que lo hiciesen” (Págs. 354-355).

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Una historia de amistad

Posted by rayuelo en 28 enero 2009

Me vas a responder a dos preguntas -dice el general, inclinándose también hacia delante: habla casi entre susurros, de una manera confidencial-. A dos preguntas que tengo planteadas desde hace décadas, desde que te espero. A dos preguntas a las que solamente tú puedes responder. Ya veo que crees que quiero preguntarte si aquella mañana, en la cacería, tuviste de verdad intención de matarme, o si sólo fue imaginación mía. Al fin y al cabo, no ocurrió nada.(…) Veo que también crees que la otra pregunta sonaría así: ¿fuiste amante de Krisztina? (…). Pues no, amigo mío, estas dos preguntas ya has respondido.(…) No te formulo esa pregunta, porque sé con absoluta seguridad que aquella mañana tu intención fue matarme. No te lo digo como una acusación, más bien me das pena. (…) ¿Qué puedo hacer con los secretos corrompidos de una casa de soltero, con la podredumbre de un adulterio, con los viejos secretos de alcobas de aire viciado, con los recuerdos de unos ancianos muertos o a punto de morirse?(…). Sería vergonzoso, indigno de ti y de mí, indigno del recuerdo de nuestra infancia y juventud, de nuestra amistad. (…) ¿Qué importan, al final de la vida, la verdad y la mentira, el engaño, la traición, el intento de asesinato o el asesinato mismo, qué importan dónde, cuándo y cuántas veces me engañó contigo, con mi mejor amigo, mi esposa, el único y verdadero amor de mi vida, mi única y gran esperanza, Krisztina?…

Hay cosas inexplicables en la vida de un amante de la literatura, el por qué de que la obra de Sandor Marai estuvo restringida, olvidada, proscrita hasta hace bien poco. Está la explicación sencilla Lee el resto de esta entrada »

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