Los placeres y los días

Es un grito y nadie puede oirlo, solo tú…

Danzad, malditos

Posted by rayuelo en 4 febrero 2010

Un perdedor tras otro se nos muestra en la axfisiante película de Sydney Pollack, “Danzad, danzad, malditos” (1969). Todos intentando hacerse hueco en el vacío que significa una pista de baile donde se baila hasta reventar. También se come y se bebe hasta reventar: y se intenta ser alguien, y después se revienta.

Pocas líneas y ese estiramiento feroz, anormal y muy humano, de la figura intentando aferrarse a qué

Y hay un cuadro de Henri Matisse que siempre reflejará mi visión de la vida: simple, inaplazable y circular. Es “La danza” (1909), donde un corro gira (o parece que gira) alrededor de nada, y parece un corro compacto, unido, pero no lo está: en primer plano hay un pequeño espacio entre dos manos, unos centímetros reales que hacen que dos manos no se toquen creando dentro del vacío inmenso del centro otro pequeño vacío, eso es, más pequeño, pero más importante porque lan danzantes de Matisse (un genio del tamaño de Picasso) tienen sentido juntas y no una tras otra.

Yo no pinto una mujer; yo pinto un cuadro. Gracias a ello, la mujer cobra una mayor verdad, liberada al fin de su cambiante apariencia

Anuncios

6 comentarios to “Danzad, malditos”

  1. Cartagena said

    No sé si tendrá que ver pero hoy me siento inspirada, leer tu entrada me ha dado qué pensar.

    Ayer vimos una peli que se llamaba “Un cruce en el destino” (no os la aconsejo porque era malísima). Trataba de un hombre que, accidentalmente, atropellaba a un niño con el coche y se daba a la fuga por miedo. Resulta que el padre del niño muerto (al que vamos a llamar Octavio)le contrataba como abogado (al conductor del coche), para resolver el caso y atrapar al asesino de su hijo. Empieza a sospechar de su abogado por fotos, comentarios y demás chorradas de las pelis americanas. Se vuelve un poco loco y decide que la única forma de estar en paz consigo mismo es cargarse al abogado, pues la verdad siempre se sabe. Así que se compra un revólver y se dirige a la casa de pobre hombre (que por cierto tiene pesadillas con el niño muerto), dispuesto a matarle. Y ahora viene a lo que iba todo esto:

    Octavio se encuentra de cara al abogado con la pistola en su temblorosa mano, y la reacción del abogado es pedir clemencia y llorar desconsoladamente. Se produce una pelea y al final el abogado se hace con la pistola, la cual se lleva a la sien al instante, rogándole a Octavio que le pida que se suicide. Octavio se queda callado observando a aquel individuo dolido, sollozante y quejumbroso y, tras un largo minuto, se da la vuelta y se marcha, escuchando los lamentos del abogado y sus ansias de ser perdonado. Octavio se dio cuenta de que aquel hombre ya tenía su merecido, de que su peor condena era seguir viviendo…

    Al terminar la película, en mi casa estalló la discusión (en el buen sentido de la palabra), concluyendo con la teoría de que el mundo es CIRCULAR (palabros de mi hermana la psicóloga). Si el abogado no hubiera mostrado su arrepentimiento y su agonía, probablemente Octavio le habría matado. Al igual que cuaNo sé si tendrá que ver pero hoy me siento inspirada, leer tu entrada me ha dado qué pensar.

    Ayer vimos una peli que se llamaba “Un cruce en el destino” (no os la aconsejo porque era malísima). Trataba de un hombre que, accidentalmente, atropellaba a un niño con el coche y se daba a la fuga por miedo. Resulta que el padre del niño muerto (al que vamos a llamar Octavio)le contrataba como abogado (al conductor del coche), para resolver el caso y atrapar al asesino de su hijo. Empieza a sospechar de su abogado por fotos, comentarios y demás chorradas de las pelis americanas. Se vuelve un poco loco y decide que la única forma de estar en paz consigo mismo es cargarse al abogado, pues la verdad siempre se sabe. Así que se compra un revólver y se dirige a la casa de pobre hombre (que por cierto tiene pesadillas con el niño muerto), dispuesto a matarle. Y ahora viene a lo que iba todo esto:

    Octavio se encuentra de cara al abogado con la pistola en su temblorosa mano, y la reacción del abogado es pedir clemencia y llorar desconsoladamente. Se produce una pelea y al final el abogado se hace con la pistola, la cual se lleva a la sien al instante, rogándole a Octavio que le pida que se suicide. Octavio se queda callado observando a aquel individuo dolido, sollozante y quejumbroso y, tras un largo minuto, se da la vuelta y se marcha, escuchando los lamentos del abogado y sus ansias de ser perdonado. Octavio se dio cuenta de que aquel hombre ya tenía su merecido, de que su peor condena era seguir viviendo…

    Al terminar la película, en mi casa estalló la discusión (en el buen sentido de la palabra), concluyendo con la teoría de que el mundo es CIRCULAR (palabros de mi hermana la psicóloga). Si el abogado no hubiera mostrado su arrepentimiento y su agonía, probablemente Octavio le habría matado. Al igual que cuando alguien que te ha hecho daño te dice que lo siente y que se siente fatal por lo que ha hecho, normalmente tendemos a quitarle importancia; pero si la persona se muestra obstinada sin llegar a reconocer su culpa, solemos criticar su acción aún más. Y del mismo modo, si una familia tiene dos hijas y la primera sale revelde y poco estudiosa, cabe pensar que la otra saldrá aplicada y obediente.

    Una actuación compensa a la otra para crear un EQUILIBRIO.

    El día 20 de septiembre podría ser un día que recuerde con tristeza toda mi vida por alguna circunstancia negativa que me sucedió, pero a lo mejor es el día más feliz de la vida de mucha gente, porque ha nacido su hijo, porque se casó ese día…. ¡quien sabe!

    El que no se haya leído “El Alquimista”, está a tiempo de hacerlo.

    Sí, el mundo gira irremediablemente.

  2. Cartagena said

    No sé si tendrá que ver pero hoy me siento inspirada, leer tu entrada me ha dado qué pensar.

    Ayer vimos una peli que se llamaba “Un cruce en el destino” (no os la aconsejo porque era malísima). Trataba de un hombre que, accidentalmente, atropellaba a un niño con el coche y se daba a la fuga por miedo. Resulta que el padre del niño muerto (al que vamos a llamar Octavio)le contrataba como abogado (al conductor del coche), para resolver el caso y atrapar al asesino de su hijo. Empieza a sospechar de su abogado por fotos, comentarios y demás chorradas de las pelis americanas. Se vuelve un poco loco y decide que la única forma de estar en paz consigo mismo es cargarse al abogado, pues la verdad siempre se sabe. Así que se compra un revólver y se dirige a la casa de pobre hombre (que por cierto tiene pesadillas con el niño muerto), dispuesto a matarle.

    Y ahora viene a lo que iba todo esto:
    Octavio se encuentra de cara al abogado con la pistola en su temblorosa mano, y la reacción del abogado es pedir clemencia y llorar desconsoladamente. Se produce una pelea y al final el abogado se hace con la pistola, la cual se lleva a la sien al instante, rogándole a Octavio que le pida que se suicide. Octavio se queda callado observando a aquel individuo dolido, sollozante y quejumbroso y, tras un largo minuto, se da la vuelta y se marcha, escuchando los lamentos del abogado y sus ansias de ser perdonado. Octavio se dio cuenta de que aquel hombre ya tenía su merecido, de que su peor condena era seguir viviendo…

    Al terminar la película, en mi casa estalló la discusión (en el buen sentido de la palabra), concluyendo con la teoría de que el mundo es CIRCULAR (palabros de mi hermana la psicóloga). Si el abogado no hubiera mostrado su arrepentimiento y su agonía, probablemente Octavio le habría matado. Al igual que cuando alguien que te ha hecho daño te dice que lo siente y que se siente fatal por lo que ha hecho, normalmente tendemos a quitarle importancia; pero si la persona se muestra obstinada sin llegar a reconocer su culpa, solemos criticar su acción aún más. Y del mismo modo, si una familia tiene dos hijas y la primera sale rebelde y poco estudiosa, cabe pensar que la otra saldrá aplicada y obediente.

    Una actuación compensa a la otra para crear un EQUILIBRIO.

    El día 20 de septiembre podría ser un día que recuerde con tristeza toda mi vida por alguna circunstancia negativa que me sucedió, pero a lo mejor es el día más feliz de la vida de mucha gente, porque ha nacido su hijo, porque se casó ese día…. ¡quien sabe!

    El que no se haya leído “El Alquimista”, está a tiempo de hacerlo.

    Sí, el mundo gira irremediablemente.

    PD: Mmmmmmmmmm, no comprendo qué ha pasado con el comentario que he puesto, pero ahora sí que está ordenado.

  3. rayuelo said

    Comprendido Cartagena: si entendemos esto que has explicado con tu ejemplo estaremos, en cierto sentido, en armonía con el mundo. Que existe un solo principio sencillo, una ley muy básica: QUE TODO INTERIOR TIENE SU HOMÓLOGO EXTERIOR. No sabes que es el interior a menos que conozcas que es el exterior (su opuesto).

    Ahí se crea el equilibrio que dices; todo dentro de un aparente caos. Lo que dice Matisse: “liberar de su apariencia a la realidad…”

  4. Cartagena said

    Más o menos algo así, aunque no he comprendido muy bien la frase que has escrito en mayúsculas.

    Verás, he descubierto recientemente que existe una contraposición en el mundo. Como el bien no existiría si no existiera el mal, así las buenas acciones no existirían si no existieran las malas. Unas acciones compensan otras.

    Al igual que sé que, normalmente, la gente es por dentro lo contrario que refleja por fuera: si yo tengo mi cuarto desordenado, no significará que mis ideas y concepciones de la vida no sigan un orden. Igualmente, la persona que aparenta ser autosuficiente, puede que tenga una gran dependencia de sus amistades. El que manifiesta una absoluta confianza en sí mismo, puede que esté muerto de miedo.

  5. María said

    Yo creo que el bien sí podría existir sin que lo hiciera mal, al fin y al cabo eso no es más que una justificación.
    En cuanto a la idea del mundo circular…. complicado. Me quedo con la idea del cuadro. El mundo puede ser circular, lo que conlleva que haya cosas dentro y fuera del círculo. Pero dentro de ese circular tiene que haber un hueco, el que queda entre las dos manos, un pequeño y casi inapreciable espacio, un respiro, una esperanza de ruptura.

  6. rayuelo said

    Es que nos “gusta” lo imperfecto… jejeje

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: