Los placeres y los días

Es un grito y nadie puede oirlo, solo tú…

Tarde de nieve oscura

Posted by rayuelo en 10 enero 2010

Caída

Y pensó todavía más mientras abría el paraguas. Pensó que la única intención de un paraguas abierto es oscurecer todo lo que queda debajo de él, y desorientar a su dueño; por mucho que sea un paraguas de colores o, incluso, un paraguas de talante amable. Su única intención es oscurecer y desorientar. Eso fue lo que pensó Marcos. Eso y cinco cosas más por lo menos. Mientras abría el paraguas.

Poemas en prosa en un día (tarde) de nieve. Unai Elorriaga. ¿Desorientado? Simple poesía: simple desorientación. Nieva fuerte y no me escondo. “Un tranvía en SP” (2003): el inicio se establece siempre cuando la acción ya ha comenzado.

Pensar en grande.

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13 comentarios to “Tarde de nieve oscura”

  1. María said

    La desorientación maldita… quizá sea uno de los peores estados en los que puede encontrarse alguien. Lo digo por experiencia, todo se tambalea, no entiendes nada, y de ahí mi pregunta: ¿se puede vivir sin entender la vida? ¿Vivir en la desorientación?

  2. rayuelo said

    Hay gente que va diciendo por ahí que la vida es para vivirla y no para comprenderla… allá ellos, María.

    Tú ya me entiendes.

  3. Cartagena said

    ¿No comprendes ahora las cosas que te sucedieron en el pasado? Pues igualmente, dentro de unos años, entenderás las que te ocurren ahora. Creyéndonos muy sabios, desconocemos lo más esencial…cada uno es ignorante a su modo.

    De todas maneras, párate a pensar si realmente te gustaría comprenderlo todo, porque puede ser que luego no te guste lo que descubras. ¡Por algo somos ignorantes de ciertas cosas! Dejemos que la vida siga su curso.

    Por cierto, me encanta conectarme y encontrar nuevas entradas de Rayuelo. Son un reto para mí por nunca sé de qué tratan. Luego aparece María, que le contesta intentando aterrizar un tema que suelo comprender, pero lo cierto es que ignoro si ese tema es el que pretendía Rayuelo en un principio…

  4. rayuelo said

    Yo comprendo algunas: otras las sigo sin comprender y, sinceramente, me duele.

    Quizá luego me arrepienta de salir de mi ignorancia, donde se está muy agusto (todo hay que decirlo), pero supongo que a eso se le llama madurez.

    Yo no hablaba de sabiduría en esta entrada: hablaba de desorientación. SE PUEDE VIVIR EN LA DESORIENTACIÓN. Otra cosa es que no luchemos y madruguemos día a día para intentar comprender que eso no tiene sentido. Si no consideraremos todo absurdo. Creo.

    Carta; te voy a mandar un mail para hacerte administradora del blog y que puedas hacer una entradilla de vez en cuando (si quieres y como quieras).

  5. Cartagena said

    No comprendo, vamos a ver, ¿a qué te refieres con desorientación? ¿A no tener claras las metas hacia las que encauzamos la vida? ¿A caminar a ciegas? ¿Hablas del “sin sentido”?

    Ya he aceptado la invitación, aunque ha sido un poco lioso porque estaba todo en Inglish pitinglish y hasta que me he enterado…¡No sé si la habré hecho bien!

  6. Trackback said

    Comentario…

    [..]Articulo Indexado Correctamente[..]…

  7. rayuelo said

    Hablaba de una tarde de nieve oscura… jejejeje…

    Y de los efectos positivos de llevar (o no) paraguas.

  8. Cartagena said

    Yo me baso en las leyes de Murphy: te llevas el paraguas y nunca llueve; ¡ahora!, vasta que un día no te lo lleves para calarte hasta los huesos.

    Y las tardes siempre pueden ser oscuras, incluso los días…
    “Si un hombre desea estar seguro del camino que pisa, debe cerrar los ojos y andar en la oscuridad”. He pasado la mitad de mi vida pensando en el sentido de esta frase.

  9. rayuelo said

    Una palabra: CONFIANZA. En todas sus acepciones.

    Cartagena, ya formas parte de la modesta y pequeña familia de Los Placeres y los Días, cuando quieras hacer una entradita; suelta un silbido. Si no quieres silbar, simplemente, hazla.

  10. Cartagena said

    Yo creo que esa frase va mucho más allá de la “confianza”, empenzando por considerar el significado que le damos a la palabra “camino” y a la palabra “oscuridad”… Llevo demasiado tiempo escrutando esta frase como para reducirla al término “confianza”, lo siento.

    Y por cierto, tú te preguntabas si se puede vivir en la desorientación, ¿acaso no estás desorientado cuando caminas en la oscuridad? ¿No te das golpes con todo lo que encuentras a tu paso? Pero al fin y al cabo la pregunta es: ¿cuando tienes la capacidad de ver, miras o cierras los ojos? Y si miras, ¿con qué ojos miras? O a lo mejor haces que miras pero te mantienes con los ojos cerrados, o entornas los ojos por miedo a lo que descubras… Platón lo representó muy bien en su alegoría de la caverna.

    Todo el mundo tiene ojos, pero muy pocos pueden VER y aún menos saben MIRAR.

  11. María said

    Madre mía, últimamente llgo tarde a todas partes, y a este debate tan interesantísimo llegué tarde también… debe ser la desorientación de la vida.
    David, estoy contigo. Cartagena, no importa si descubrimos osas que no nos gustan, que estaban mejor escondidas, eso orma parte de nuestra historia, de nuestra vida y hay que luchar por poner luz a la oscuridad. Yo sólo sé una cosa, la desorientación es agobiante, el paraguas puede taparte del agua, pero también encerrarte claustrofobicamente…

  12. rayuelo said

    Era María la que preguntaba si se podía vivir en la desorientación…

    LA CONTESTÉ QUE SI: pero que tendemos a esforzarnos por que no sea así. Queremos comprender. Lo de darse golpes y esas cosas pues, qué te voy a decir, que es ley de vida darse alguna hostia que otra (aún teniendo CONFIANZA EN UNO MISMO O EN UNA FE). Cuando miro intento mirar justamente lo que veo, verlo todo claro, pero o bien porque soy un cobardica (tengo serias sospechas a que es así) o porque no soy PARA NADA objetivo.

    Cuando hablo de confianza hablo de situaciones que no sabemos como saldrán pues aún están ocultas en la oscuridad. Y hay veces que hay que entrar en esa oscuridad: sin linterna, sin paraguas; únicamente con tu confianza en que las cosas saldrán bien. Aunque andes desorientado (o desorientada).

  13. Cartagena said

    María, yo nunca he dicho que no me guste cononcer, que quiera vivir ciega. De hecho, estar en la Verdad es lo que me mantiene cuerda. Porque la experiencia me dice que al hombre le gusta autoengañarse para que la vida resulte más simple. Pero pasa una cosa, que a la larga nos damos cuenta de que “saber” es lo que nos hace libres. Al menos eso pienso yo.

    A lo mejor también cabría preguntarse si alguien nos lleva de la mano cuando andamos en la oscuridad o cuando cerramos los ojos.

    No sé si me he escapado del tema…

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