Los placeres y los días

Es un grito y nadie puede oirlo, solo tú…

El chantaje

Posted by rayuelo en 6 diciembre 2009

Hay dos formas de chantaje: una es por abuso, la otra es por desesperación. No se puede ofrecer más que la vida; y esta se pone en juego. Pero es difícil reconocerlos.

La locura de mundo que hemos inventado, que según Bob Dylan había comenzado el día que pusimos una bandera en la Luna, sigue dando giros y giros concretísimos y que olvidamos no en el tiempo, que no existe, si no en una cajita que algún día estallará: porque el mito siempre vuelve y se manifiesta. Claro que si.

La antigua Avenida de España en Tánger, Marruecos

¿Qué dejar en este mundo? Me refiero al morir. Creo que ese es el secreto.

Un bonito cadáver, decían algunos. Estamos instalados (lo estoy) en el más puro hedonismo que ha conocido la Humanidad. Mohamed Choukri no dejó ni esposa, ni hijos, ni fortuna, ni posesiones. Este escritor marroquí, analfabeto hasta los veintiún años, contó su vida; la puso a nuestra disposición (en idioma árabe: idioma sagrado islámico, en el que es complicado decir groserías) y murió de cáncer.

Decía que era complicado decir groserías en árabe: Choukri lo consiguió. En su obra autobiográfica “El pan desnudo” (publicada en 1980 en árabe, prohibida, obviamente, por mulás y “otros”) relata cosas como la felación de un hijo a su anciano padre para que este no se case y no tenga así que compartir la herencia con “otros”. A esto me refiero: al chantaje emocional.

Lloraba la muerte de mi tío junto con algunos chicos. Ya no lloraba sólo cuando me pegaban, o cuando perdía algo. Ya había visto llorar también a otros. Era la época del hambre en el Rif, la sequía y la guerra.

Una tarde, no podía detener mis lágrimas de tanta hambre que tenía. Chupaba y rechupaba mis dedos. Vomitaba sólo saliva. Mi madre me decía, para calmarme:

– Cállate, vamos a irnos a Tánger. Allí hay pan en abundancia. No llorarás más por el pan cuando estemos allí. En Tánger la gente come hasta saciarse ¿Ves a tu hermano? Él no llora.

Da pena ver como alguien se muere de hambre delante nuestra; pero recordemos que estamos casi siempre entre cuatro paredes, eso casi nunca ocurre. Cuando lo retransmiten por la televisión, como el caso de Haidar (la activista pro Sáhara), cuando creemos que la causa es justa da mucha más lástima y queremos soluciones. Pero el mundo no ha parado de girar. Cada acontecimiento que se sigue con lupa se desvirtúa (esta frase última es retirable).

No comprendo el problema del Sáhara, quiero pensar que es un abuso y, muy posiblemente, así sea. Tampoco comprendo el idioma sagrado árabe. Pero no me extraña que ocurran chapuzas ridículas como lo del aeropuerto de Lanzarote en un mundo tan chapucero y tan ridículo.

Nota: el hermano de Choukri murió a manos del padre de ambos. Estrangulado. El texto es de una belleza estremecedora.

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4 comentarios to “El chantaje”

  1. slumdar said

    Haidar se empeña en tener un país (cosa legítima) y se ha encontrado de bruces con la asquerosa burocracia que solo tiende a legislarlo todo sin más pretensión que la de demarcar los territorios, que supuestamente, considera de su propiedad.

    Pero yo me preguntaré toda la vida a que responde ese constante empecinamiento del ser humano por esas demarcaciones, por limitarlo todo. Seguramente será que el concepto “infinito” per se, no encuadra mentalmente nuestros propósitos.

    Haidar lucha por ella? Y esa lucha en sí misma, es extrapolable a su pueblo?

    Yo no la entiendo ni a ella, ni a los marroquíes, ni a los españoles…ni tan siquiera a los saharauis-aunque estos tienen el beneficio de mi duda- porque yo no creo en las fronteras ni en las banderas ni, si se me apura ,en la humanidad; creo en las personas y en su bagaje como tal. Lo demás es generar conflictos y onanismos que nunca, a la historia me remito, tendrán solución. Aquello de “el que no conoce la historia está condenado a repetirla” es una de las tantas absurdas falacias que ya ni siquiera sirve para adornar los azucarillos del café.

  2. rayuelo said

    Slumdar! Me gusta tu reflexión y tu manera de ver el conflicto: ESTAMOS TAN RESABIADOS QUE YA NO NOS FIAMOS DE NADIE. ALGUIEN MIENTE, parece que nuestro cerebro dice ahora siempre. Y es que es cierto.

    Haidar: hasta hace unos días desconocía su existencia. Lucha por sí misma, claro, en este caso está clarísimo que es una opción personal la que le hace hacer lo que está haciendo. Pero no se olvida de su pueblo; eso está claro porque si no cogería pasapòrte europeo y a dar conferencias de lo que he sufrido y que cómo son los marroquíes: malos, malos, malísimos. NO LO HACE: y me parece bien. Las lapas culturales que ahora se pegan a su costadillo (tipo Saramago y actores varios), viendo los toros desde el burladero, son las personas que me hacen a mí plantearme las dudas. Esa gente no ayuda: vive de cosas así, en muchos casos.

    Pues eso, compañero, por eso he recurrido a la literatura y a Choukri: porque a él lo entiendo.

    PD: no dije que la Historia se repitiera, en la entrada anterior no hacía otra cosa que sospechar de la Historia, si no que he dicho que EL MITO SIEMPRE ACABA VOLVIENDO. El mito es anti-histórico.

  3. María said

    No sé si estoy en el mejor momento para hablar del tema, pero aún así algo diré.
    No hay que mirar mucho para darse cuenta de que el mundo no está mal hecho, lo hacemos nosotros en nuestra libertad. Estoy totalmente de acuerdo en todo con Slumdar, y con David.
    En cuanto a Haidar a veces uno se pregunta si el asunto es tan importante como para dejarse la vida. En el fondo lo importante en esta vida ¿qué es? Como decía la entrada, ¿qué vamos a dejar cuando nos muramos? Para mí lo importante es la vida del ser humano, pero no solo en colectividad, mucho más en individualidad. Hay que plantearse (y no es fácil) qué quieres hacer con tu vida, el peso que ésta tiene. No sé hasta que punto merece la pena morir, es decir, perder la vida, por un pasaporte o el reconocimiento de un Estado. La vida es mucho más que eso, y que conste que no juzgo ni contradigo a esta mujer, pero no sé si lo acabo de comprender. Complicamos la vida más de lo que ya de por sí es, y después nos encanta sentarnos a llorar y a lamentarnos… que quereis que os diga, lo que ya he apuntado, que no sé si estoy en condiciones de hablar, porque la vida a veces sorprende tanto que una ya se queda confusa y de verdad que no sabe si la vida es una ramera o la ramera somos nosotros, que la desvirtuamos.

  4. Trackback said

    Comentario…

    [..]Articulo Indexado Correctamente[..]…

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