Los placeres y los días

Es un grito y nadie puede oirlo, solo tú…

Tráfico de Influencias

Posted by Don Alfredo en 24 abril 2009

«Déjeme decir que hay numerosas ocasiones en las que obtener artículos ¡gratis! tiene sentido cabal. Si en unos grandes almacenes encuentra un expositor con calcetines de deporte gratis, por ejemplo, no tiene nada de malo que coja todos los que pueda. La cuestión crítica surge cuando ¡gratis! se convierte en una lucha entre un artículo gratuito y otro artículo que no lo es, una lucha en la que la presencia de ¡gratis! nos lleva a tomar una decisión errónea. Así, por ejemplo, imagínese que va a una tienda de deportes a comprar un par de calcetines blancos, de esos que llevan un refuerzo acolchado en el talón y en los dedos. Un cuarto de hora después sale de la tienda, pero no con los calcetines que había ido a buscar, sino con un par más barato que no le gusta nada (no lleva acolchado ni en el talón ni en los dedos), pero que venía empaquetado con un segundo par ¡gratis! He aquí un caso en el que ha renunciado a una opción mejor, y ha optado por algo que no era lo que usted quería, sólo porque se ha dejado llevar por lo ¡gratis!»

Esto es un fragmento del libro Las trampas del deseo, el cual confieso que no he leído pero lo haré algún día. Lo traigo aquí porque ayer me estuvieron comentando, y me pareció interesante. Dan Ariely, ha realizado múltiples estudios, sobre el comportamiento humano; de cómo no somos libres en nuestras acciones, de como todo nos dirige a tomar determinadas decisiones. El fragmento de arriba es un ejemplo tonto pero ilustrativo. También habla de la honestidad. De cómo nos es más fácil llevarnos un boli de la oficina, que robar 50 céntimos de la caja y comprarlo nosotros… ¿Por qué?

Me llamaba la atención otro estudio que se llevó a cabo. Consistía en coger dos ranas de la misma especie. Se las metía en dos terrarios de una exposición y se etiquetaban. Una era catalogada como una especie común y de distribución global, y la otra, como una especie rara, protegida y de distribución restringida. Acto seguido un investigador se escondía en algún recoveco y anotaba el tiempo que la gente miraba uno y otro terrario. Podéis imaginar, que la gente miraba y remiraba la rara. Si nos engañan en cosas tan tontas, imaginad como se dirige a la sociedad desde la publicidad, los medios de comunicación, etc. ¿Somos capaces ver el verdadero valor de las cosas?, Creo que está claro que la sociedad como masa, es inmadura, pero es más peliagudo cuando nos hacemos la pregunta a nosotros. ¿Soy libre? ¿Soy capaz de elegir por mi mismo?

Hago uso de una nueva herramienta que he encontrado para tomar el pulso en este tema de los parroquianos del blog. Ahí va la encuesta.

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4 comentarios to “Tráfico de Influencias”

  1. Don Alfredo said

    Ayer se me hizo patente el caso de los calcetines. Hemos recogido la orla en la universidad, y muchísimos compañeros se han encontrado con un monton de fotos y fotitos. Pequeñas, grandes, en sepia, blanco y negro, con birrete, sin birrete… La mayoría no sabe ahora que hacer con tanta cosa, pero ¡¡ era tan barato!!

  2. María said

    La entrada Alfredo es genial y verdadera como nada. La palabra “gratis” tiene una especie de atracción interesante en las personas, es como un imán, que atrae y encima consigue hasta cambiar tus pensamientos y más aún, ¡necesidades!.
    Yo parto de que el ser humano es raro por naturaleza, se cmporta un 80% de las veces de forma extraña y si no mirad en el metro, en las tiendas, en el médico, en el baño…. muchas veces pienso qe todo el mundo a mi alrededor es raro, pero es que a ser sinceros… yo tambié hago esas mismas cosas que ami me parecen raras.

  3. rayuelo said

    Afortunadamente no somos robots sino seres humanos, todos con nuestras rarezas y manías, despilfarradores y algo lloricas, con más vicios que virtudes, incidiendo en errores constantemente. PERO LEVANTÁNDONOS CONSTANTEMENTE TAMBIÉN.

    Somos rudos e ingenuos y nos creemos lo que nos echen a la hora de la cena por la televisión o lo uq eleemos como bulo por internet. Buscamos el engaño y la trampa, el deseo y la codicia nos atrapan cada día, y eso nos hace infelices. El caso es que todos llevamos dentro un ladron de guante blanco que no sacamos porque tenemos mucho que perder. NOS AGUANTAMOS CON LO QUE ES GRATIS.

    PD: la encuesta, con 4 votos solamente (la cantidad de abstención que veo…), es unánime: NOS SOMOS LIBRES.

  4. Hi, nice post. I have been thinking about this issue,so thanks for writing. I’ll certainly be coming back to your site. Keep up great writing

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