Los placeres y los días

Es un grito y nadie puede oirlo, solo tú…

Por amor al arte

Posted by rayuelo en 11 marzo 2009

"Cueva de las manos" en La Patagonia; sobre el 13.000 a.C

"Cueva de las manos" en La Patagonia; sobre el 13.000 a.C

Apenas necesitamos decir que desde el punto de vista tradicional difícilmente podría encontrarse una condena más rigurosa del presente orden social que el hecho de que el hombre que trabaja ya no hace lo que más ama, sino más bien aquello a lo que está obligado, así como la creencia general de que un hombre sólo puede ser realmente feliz cuando “se evade” y se divierte. Pues aún en el caso de que por “felicidad” entendamos el disfrute de “las cosas más elevadas de la vida”, es un cruel error pretender que esto puede hacerse en el ocio sino se ha hecho en el trabajo. Pues “el hombre dedicado a su vocación encuentra la perfección… el hombre cuya oración y alabanza a Dios están en la hechura de su trabajo propio se perfecciona a sí mismo”. Este es el medio de vida que nuestra civilización niega a la inmensa mayoría de los hombres, y en este aspecto es notablemente inferior a las sociedades más primitivas o salvajes con las que pueda compararse.

Y estas sabias palabras las llevo yo al mundillo del arte. Nuestro concepto de arte es de disfrute, de sensación reconfortante y no nos damos cuenta que la mejor forma de disfrutar del arte es siendo artista: mejor ser artista que dedicarse a amar el arte, mejor ser botánico que dedicarse a amar los pinos.

Ananda Kentis Coomaraswamy es el autor que hoy propongo; un indio de madre inglesa que me tiene completamente fascinado. Diremos que es utópico lo que nos cuenta pero todo ésto debió existir. Diremos que el trabajo de funcionario chusquero (con todo el respeto para los funcionarios), por poner un ejemplo, es lo que menos se asemeja a un arte; quizá con razón, quizá porque nunca hemos sido artesanos y porque hay ciertos trabajos que, aunque no lo digamos, nos parecen despreciables.

Coomaraswamy dio un ciclo de conferencias que se publicó con el nombre de “La verdadera filosofía del Arte Cristiano y Oriental”. Son textos de los años 30 y 40 del S. XX. El fragmento que rescato es solo la reseña de una solapa que sirve de marcapáginas. Vale la pena.

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13 comentarios to “Por amor al arte”

  1. María said

    Vaya elección… ¿Tú crees entonces que todo esto debió de existir de verdad? A mí sí me suena un tanto utópico. Aun así tengo una cosa más que señalar: no todo el mundo es artista, no todo el mundo tiene una sensibilidad especial hacia el mundo. A mí me gusta admirar cierto arte pero no soy artista, seguramente Slumdar, por ejemplo, es algo que yo no puedo ser en cuanto a música. ¿Me explico?

    De todos modos es cierto que hoy vivimos de una forma muy distinta a lo que este indio expone. Se puede ser feliz siendo funcionario, claro que sí, y cortando margaritas, y también limpiando cacas en un hospital. El problema es que sentimos cierta alergia a la obligación, es una palabra que suscita en nosotros rechazo, y el trabajo es obligación. Pero yo creo que la vocación existe de verdad y pule a la persona.

  2. rayuelo said

    Si te explicas, María. Y en cierto sentido es lo que Coomaraswamy quiere decir.

    Yo creo firmemente que esta situación se dio en la antigüedad, en ciertos pueblos primitivos, prehistóricos, neolíticos e incluso medievales. ARTESANOS LES LLAMABAN: EN ESA PALABRA APARECE LA PALABRA ARTE YA. Y no se dedicaban a “hacer arte” tal y como nosotros lo entendemos; es decir, hacer algo que emocionara a la gente, que le emocionara a él mismo y que además por ello fuese reconocido por la sociedad como ARTISTA. Si pienso que cada persona tiene un artista interior, deseando encontrar una vocación o simplemente siguiendo una tradición familiar o si queremos decirlo; ancestral.

    Lo que Coomaraswamy quiere equiparar es al ganadero o agricultor con el poeta o el pintor. CADA UNO, COMO DICES, TIENE UNA SENSIBILIDAD ANTE LO SUYO Y AMA LO QUE HACE (O DEBERÍA HACERLO). Parece utópico, pero es a lo que deberíamos aspirar con todas nuestras fuerzas: LO QUE DESEAMOS AHORA ES SALIR DE LA OBLIGACIÓN, DEL TRABAJO, PARA ESPARCERNOS Y DARNOS A LAS SENSACIONES. A la libertad. Coomaraswamy critica con fiereza esta actitud tan poco humana en su entendimiento.

    YO SI ASPIRO A SER ARTISTA. Al menos en el sentido de artista que he expuesto.

  3. María said

    No sé muy bien a partir de qué momento en la historia (quizá eso deberían decirlo los historiadores) esa mentalidad de evasión de la obligación ha cambiado el pensamiento y forma de actuar del ser humano. Ahora es el trabajar por trabajar. Para mí es el dinero el que está detrás. Pero ¿qué ha podido ser eso que haya llevado a la sociedad a cambiar esa mentalidad de artista que tú dices David, hasta lo que hoy se vive respecto al trabajo?

  4. Dani said

    Me encanta el texto, pero, amigos, he de decir que me siento en completo desacuerdo con ustedes.
    Sí que estoy completamente de acurdo en la condición de artista que toda persona puede tener. Sin embargo decís que esto sucedión en el pasado y ahora se ha perdido.
    Primero, pienso que ha existido siempre, pero en un grupo reducido, “el resto de Jacob” (ceo que me entendéis). El pasado prehistórico, antiguo o medieval no es el tiempo maravilloso en el que el arte reinaba en la vida de las personas.
    La gente realizaba sus actividades fundamentalmente para conseguir sus supervivencia y la de sus familias. Unos lo harían “con arte” y otros no pararían de maldecir su historia. Pienso que lo mismo pasa hoy. Efectivamente el amor al arte es posible en cualquier ámbito o trabajo (siempre que no sea un trabajo que haga a la persona perder su dignidad, claro), y cuando ves que una persona vive así no puedes parar de admirarle. Todos debemos aspirar a eso y tenemos que intentar tenerlo siempre presente, pero sin confundirlo. Porque un aparente pero no real excesivo “amor” por lo que haces te lleva a ser un egoísta

  5. rayuelo said

    ¿QUIÉN HA DICHO QUE EL MEDIEVO O LA ÉPOCA PREHISTÓRICA FUERAN UN TIEMPO MARAVILLOSO? No es cierto que yo lo haya comentado o que Coomaraswamy lo haga: la vida es sufrimiento y para esto no hay tratado o ensayo que valga. PERO EN ESTAS ÉPOCAS EL ARTE, COMO DICES DANI, “REINABA EN LA VIDA DE LAS PERSONAS”.

    Te remito a los ARTEsanos que hacían ARTEfactos y de todas las ARTimaas que utilizaban para ese fin. Precisamente porque hacían lo que hacían para sobrevivir y con un sentido trascendente de lo que hacían es por lo que digo que hacían arte. EL ARTE ES PURO INTELECTUALISMO Y LO QUE HACÍA EL HOMBRE DE LAS CAVERNAS ES PURO INTELECTUALISMO. CON SENTIDO Y COMO DICE EL TEXTO: “el hombre cuya oración y alabanza a Dios están en la hechura de su trabajo propio se perfecciona a sí mismo”. Si, hacían un trabajo, un arte, perfecto.

    Totalmente en desacuerdo con lo de que si se tiene excesivo amor por lo que se hace puedes convertirte en un egoísta: SI TRABAJAS CON AHÍNCO Y ESMERO EN ALGO, TOTALMENETE CONVENCIDO DE QUE ESTÁS HACIENDO LO QUE DEBES HACER (Y BIEN), NO PUEDES CAER EN EL EGOÍSMO. En el egoísmo puede caer un artista que cree que todo lo que hace es invención suya, sin tener en cuenta que tiene toda una tradición detrás. EL QUE SE CREE QUE INVENTA. Pero nunca nadie que hace con PASIÓN una actividad sabiendo que detrás de ella se encuentra su objetivo, la trascendencia, la divinidad y el sentido de la vida.

  6. Juan said

    Creo que aquí tenemos un poco de lió con los términos, todas hablamos de lo mismo pero no hemos fijado la manera de denominarlo, y así no hay quien se aclare.
    Siempre que uno intenta definir “qué es arte” caerá en error si antes no atiende a los distintos matices que a lo largo de la historia han transformado su significado. Definir hoy arte supone buscar un término que relacione el trabajo de un tejedor persa con una portada gótica y que no deje fuera el trabajo de un fotógrafo. Tela marinera.

    A lo largo de los siglos, una de las pretensiones del “artista”, como hoy lo entendemos, ha sido que su trabajo fuese considerado ARTE. Hasta Velázquez (salvando un par de excepciones)el artista (pintor, escultor) es considerado un artesano no superior al zapatero. Velázquez consigue, despues de imposibles artimañas, ser nombrado caballero de la Orden de Santiago a costa de dejar de pintar en sus últimos años(los pintores no podían ser caballeros). La cosa es que nosotros vemos la obra de arte y preguntamos quién ha hecho semejante maravilla, no nos damos cuenta que detrás de esa obra existe un mecenas que es el que paga, el que dice lo que quiere y cómo lo quiere. La historia del arte se puede estudiar a través del mecenazgo, de otra forma quedaría incompleta. En múltiples ocasiones son éstos los que traen las innovaciones y los artistas se ajusta a ellas. Por poner un ejemplo pienso en Urraca la Zamorana o el obispo Sancho de Rojas en Toledo. Lo que quiero decir es que la libertad del artista que observamos hoy (relativa también con esto del mercado del arte) es ajena en otras épocas no tan lejanas. Su poder de decisión se encuentra en la mayoría de los casos encajonada en detallados contratos.

    Ya Platón, el gran filósofo griego, prefería al carpintero que al pintor. Para ello pone la idea del lecho, la cama. Ante el lecho que fabrica un carpintero y la que dibuja un pintor, Platón no tiene duda; mejor la del primero. No solo mejor sino que la ilusión que recrea el artista es nociva por ser falsa, por alejarse en mayor medida de la idea. Por lo menos la del carpintero es útil, la del pintor no sirve. Al artista se lo valora por su utilidad, su persona no interesa. Hasta la baja edad Media no empezamos a ver con normalidad la firma del artista en sus obras; esto hoy es impensable.

    No tengo tan claro eso de que “el arte reinara en la vida de las personas”, será en la vida de los señores laicos y eclesiásticos, no en la del grueso de la población. Por eso en la Edad Media tenía tanto poder sobre el fiel el arte de las iglesias, por la novedad que suponen. No era algo con lo que estuvieran familiarizados y de ahí el favor que hacían para la fijación mental de ciertas doctrinas. Tampoco estoy muy seguro, como he adelantado arriba, en la intelectualidad del artista, en su altura cultural, se educaban en las técnicas en el taller y aprendían a reproducir los gustos de los mecenas que era el que ponía lo intelectual. Solo en contadas ocasiones nos encontramos con algún artista leído pero no era lo más común. Claro que generalizo, pero por lo menos hasta el final de la edad Media es así(S.XV).

    El egoísmo es muy sutil y se encuentra escondido detrás de las mejores intenciones, por supuesto que el trabajo se presta a ello. El egoísmo también se engancha con la soberbia y tantas otras cosas que muchas veces ni nos damos cuenta.

    Perdón por la castaña pero es que me he puesto y no sabía cómo acabar. Buena entrada Rayuelooo.

  7. rayuelo said

    Puede que sea, Juan, un problema de conceptos pero realmente no lo creo así. Yo he querido através de la lucidez de Coomaraswamy, hacer ver (en mi inconsciencia) que en nuestra época la concepción “normal” o “tradicional” del arte se ha olvidado.

    Me ha gustado tu referencia Platón, que siempre nos vale para un roto y un descosido, porque me viene al pelo para enlazar con tu Plotino del alma a raíz de la expresión platónica de que “no podemos dar el nombre de arte a nada que sea irracional”. ES DECIR: LA ESTÉTICA NO NOS VALE MÁS QUE PARA UN PLACER MOMENTÁNEO Y VANO, PARA EL DISFRUTE, Y DEBEMOS DEJARLA PASAR. El arte como utilidad, espiritual o no, pero utilidad. Y ahí entra Plotino, no se si como elefante en una cacharrería, para decir:”la contemplación es la que debe inspirar a la persona”. Dante explica el dolce stil nuovo como: “Yo soy uno que cuando el amor me inspira tomo nota y voy expresándolo como Él lo dicta dentro de mí”.

    Los artesanos del medievo, por ejemplo, jamás tenían estos problemas porque tenían un concepto de “lo artístico” como algo ya asumido, basado en una tradición y una iconografía y, como has dicho Juan, SIN FIRMAR SUS OBRAS. Era un ejercicio intelectual inconsciente por asumido: LO QUE INVENTABAN YA ESTABA ALLÍ, SOLO LO DESCUBRÍAN.

    Cualquier artista moderno, los hay muy buenos, se atribuye aspectos o teorías del arte como suyas cuando todo ya está inventado; lo tenemos ahí delante, y solo a través de la contemplación, nos dicen los clásicos (y Coomaraswamy) podemos descubrirlo. EL EGOISMO ES DELICADO PERO EL ARTE TRADICIONAL, SU FUNCIÓN Y SU SIGNIFICADO SON INSEPARABLES: el artista tradicional no se expresa a sí mismo sino ha comprendido primero quien es y de donde viene su vocación.

  8. slumdar said

    Primero se ha de diferenciar entre artista y artesano. El artista crea y el artesano a lo sumo recrea, pero todo tiene cabida, por supuesto.
    Se da la circunstancia de que soy artista, porque creo, y también funcionario, y no soy infeliz por eso.
    Ser artista no es algo, en mi caso, enriquecedor en el sentido amplio de la palabra, ya que a la hora de crear entro en una catarsis ansiosa que me deja exhausto y que no es saludable, al menos para mí.
    Ser funcionario me aporta la seguridad de lo finito a lo que aspiramos en esta sociedad que hemos montado, es decir; al menos ese frente lo tienes cerrado, te enriquece si es vocacional, pero dudo que alguien como yo tuviera como fin esa circunstancia.
    Es ciertisima la teoría de esa equiparación a la hora de dar el valor intrínseco a cada actividad; no tiene porque haber una más importante que otra, simplemente, son distintas, yo elijo una y tú otra, sin más.
    También pienso como María que; trabajo sinónimo de dinero ha hecho que esa actividad se haya desvirtuado hasta el punto de hacerlo por el simple hecho de subsistir. Pero si se os ocurre otro sistema, contad conmigo, porque de este estoy un poco harto.
    Si yo trabajara creando, a nivel musical, pictórico, o lo que fuese, seria lo único a lo que me dedicaría con pasión, sacaría lo mejor de mí mismo y lo podría compartir con vosotros, GUSTE O NO GUSTE, ese es otro tema. No creo que mi egoísmo sufriera ningún trauma en ese sentido, al contrario.
    La historia del arte, no tiene, a mi juicio, nada que ver con el mecenazgo, sino con los sentidos, y de ahí en adelante lo que queramos echarle a la cosa.
    Todos somos artistas en esencia, todos tenemos algo que compartir enriqueciendo a los demás, otra cosa es que tengamos que ponerle precio a todo.

    P.D.
    Como se os ocurre sacar un tema tan apasionante hoy que no tengo tiempo joderrrrrrrrrrrrr

  9. Juan said

    Slumdar, hijo mío, que afirmación más tajante y dolorosa. Decir que la historia del arte no tiene nada que ver con el mecenazgo es negar una realidad indiscutible. Es que los ejemplos son tantos…no se ni por dónde empezar. El arte, hasta la época de los salones en Francia y con la creación de la Academia, se produce por encargo; se firma un contrato que estipula hasta el más mínimo detalle. Giotto, Bernini, Caravaggio, el maestro Mateo, Fidias, Velázquez, Durero, los Lorenzetti, Tiziano, Miguel Ángel, Berruguete, Van Eyck, Gómez de Mora…todos se supeditan al encargo y el encargo dicta las normas.

  10. slumdar2 said

    Juanito, mi queridísimo y gran amigo Juanito. Puedes ponerme trescientoscuarentaycincomliochocientosnoventaytrescomacerocinco ejemplos de ARTESANOS, y nos rendiremos a sus pies en cuanto tú quieras, -el talento hay que apreciarlo en cualquier momento- además de quedarnos prendados con sus obras, …peeeeeeero yo no te hablo de ARTESANIA, te hablo de arte, de creación por necesidad vital, de entrañas que salen de lo más hondo del artista, de esa capacidad cuasi innata de sacar de los adentros todo lo que tenemos, aunque sea un puta mierda, pero necesario al fin y a la postre.
    Tu, hablas de encargos y yo hablo de energía…tu hablas de cosas tangibles y yo no.
    Se a que te refieres y tienes toda la razón, pero permíteme que trascienda al lugar en que yo quiero poner al artista, ese lugar que no puede encontrar nadie, ni siquiera el mismo artista, porque cuando creas, al menos yo, no se cual es el camino a seguir, el espíritu fluye hasta donde quiere, puede o necesita y esa sensación no se describe numéricamente.
    Te pongo un ejemplo grafico (musical, como no) para ver si consigo explicarme:
    La señorita Enya se levanta todos los días, aparca en su estudio, y comienza su preceptiva jornada utilizando los medios disponibles a su alcance (bastantes, por cierto) para, como tu bien dices, ejecutar la tarea, que, su discográfica (mecenazgo al fin), le ha encomendado. Así llevan ella y su equipo unos años y si, al oir un tema, eres capaz de distinguir de cual disco es, pues sinceramente eres un tipo con “oído absoluto” que se llama. Por el contrario si oyes un tema de Arto Tunçboyaciyan, percibes, que la evolución es clara en un sentido u otro, y eso es para mí un artista. Para todo lo demás, como dice Rayuelo, este blog.

  11. slumdar2 said

    En definitiva Juan que no te quito la razón, solo que yo tengo un punto de vista un tanto…sui generis si quieres.
    Un saludo crack, que me das un miedoooo¡¡¡

  12. Juan said

    No intentaba demostrar que conozco muchos nombres sino que, estupefacto ante tu chanza, pretendía ilustrar mi opinión con nombres de artistas famosos subyugados a un contrato. Se ve que tú lo tienes superado, pero a mí todavía me cuesta hacerme a la idea de que estos genios universales eran tratados como carpinteros. Es algo que me parece necesario para entender un poco mejor el arte cuando vamos a un museo.

    La energía esa de la que me hablas es estupenda, muy cierto; llámalo inspiración, la venida de las musas o el consumo compulsivo de variadas hierbas. En el fondo estamos hablando de lo mismo. Lo que intento es dejar constancia de que, a lo largo de la historia, esa creatividad que procede del espíritu, no aflora a primera vista en el objeto final; a veces, es más reconocible en muchos casos la “mano” del mecenas.El mecenas es también PARTE importante de la obra de arte como resultado del largo proceso que es la materialización de una idea, de un soplo intangible y ligero. Tu ejemplo me parece un poco forzado. Yo hablo de los tiempos en los que el artista era tachado de artesano, Enya se sale ya un poco del ambiente que intentaba describir, al igual que Barceló o Warhol.
    Qué tarde!!

    Juanito??

  13. slumdar2 said

    Barceló y Warhol tío, buff eso son palabras mayores en las que no me quiero ni meter, pero esto es lo de siempre…como no nos vemos las caras y nos respondemos a las tres horas, es difícil coger el tono, el matiz, la intención e incluso el propósito de los comentarios. Y eso que aquí cuidamos el lenguaje y las formas, que si no, mira a ver tú…

    Y que no tengamos una tarde entera ,o dos ,o tres para pegarnos de ostias –de buen rollo, claro- con cualquier temilla, a ser posible lo mas escabroso posible..jeejjj.
    Siento que haríamos buenas migas Juanito jjjjj, perdón tío es una licencia que a lo mejor no merezco, teniendo en cuenta que viene de mi papá…lo digo por lo de hijo mío jiji…

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