Los placeres y los días

Es un grito y nadie puede oirlo, solo tú…

Dublineses

Posted by rayuelo en 10 marzo 2009

No hace demasiado (no creo que haga falta recordarlo) que vi con muchos reparos la adaptación cinematográfica de “Dublineses (Los muertos)” (1987). He de reconocer que me gustó bastante y que luego, leyendo sobre John Huston (el director), descubrí que fue su última película, su testamento, y que la rodó en silla de ruedas y con respiración asistida cada cierto tiempo. Yo diría que cada ciertas escenas.

No debe ser fácil versionar al cine a James Joyce, que es el autor del relato, de esa estupendísima novela de relatos de título homónimo a la película. Huston eligió el último relato, titulado “Los muertos”, para su adaptación. También eligió a su hija, Anjelica Huston, para ser la protagonista; y acertó. Al personaje de Anjelica, Gretta, le toca contar a su marido (Gabriel) que tras una fiesta ha descubierto que sigue enamorada de su amor de juventud (Michael Furey) que creía olvidado. Lo hace con una frialdad glacial. Gretta llora a su antiguo amor, renovado esa noche, que murió. La mezcla es extraña, ¿verdad?. Te he elegido porque al que quería de verdad no pude tenerle.

Ha sido elegida, por distintos medios, como la mejor película de los 80. Yo dejo un fragmento del texto de Joyce:

Ella dormía profundamente.

Gabriel, apoyado en un codo, miró por un rato y sin resentimiento su pelo revuelto y su boca entreabierta, oyendo su respiración profunda. De manera que ella tuvo un amor así en su vida: un hombre había muerto por su causa. Apenas le dolía ahora pensar que la pobre parte que él, su marido, había jugado en su vida. La miró mientras dormía como si ella y él no hubieran sido nunca marido y mujer. Sus ojos curiosos se posaron un gran rato en su cara y en su pelo, y, mientras pensaba como habría sido ella entonces, por el tiempo de su primera belleza lozana, una extraña y amistosa lástima por ella penetró en su alma. No quería decirse a si mismo que ya no era bella, pero sabía que su cara ya no era la cara por la que Michael Furey desafió la muerte.

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14 comentarios to “Dublineses”

  1. María said

    Buenísima entrada, me encanta. No he visto la película, y no sé si la veré alguna vez, pues cuando uno lee un texto e imagina, suele llevarse decepciones al ver la escena en cine, porque la escena del cine es la imaginación del director no la nuestra. Aunque a veces resulta que esas escenas nos sorprenden, nos encantan.
    El problema que se plantea aquí es muy duro. No sé qué es bien lo que haría si me encontrara en el lugar. Imaginad la escena, alguien por quien tú has “desafiado a la muerte” te dice fríamente “Te he elegido porque al que quería de verdad no pude tenerle”, qué dilema, ¿puede seguir teniendo sentido la vida después de que alguien te diga esto?

  2. slumdar2 said

    La suerte, o la desgracia, quien sabe, es que no hay nada en el mundo que pueda controlar tus sentimientos, a lo sumo puedes esconderlos corroyéndote el resto de tu vida, con el riesgo que ello conlleva.
    Si yo hubiera estado detrás de los labios que me dijesen esa frase, seguramente, habría que analizar cuáles son mi circunstancia en ese momento. Si es la persona que amo desde el desgarro; me destrozaría, si es la persona que estoy aprendiendo a amar; el destrozo seria medianamente soportable, pero si es la persona que me ha elegido a mí, y no yo a ella; mis sentidos encauzarían el camino del aprendizaje, que en ocasiones es el mal menor.
    En este caso la compasión dependerá del elegido, y no debe ser fácil encajar un sentimiento de tamaña sinceridad, pero amigos, desde la sinceridad se pueden construir relaciones indefectiblemente buenas, no todas las relaciones han de estar basadas en la pasión desmesurada, entre otras cosas, porque no todo el mundo es capaz de sentir esa pasión.

  3. María said

    De acuerdo Slmudar, pero ahora nos vamos a poner en el papel del que se ha dado cuenta de repente que no quiere al otro y tiene que decírselo. Resulta que después de un tiempo largo y lleno de “amor verdadero”, uno se levanta un día y se da cuenta de que no es lo que buscaba en la vida, de que el otro no responde al presente. Pero el otro está perdidamente enamorado y después de cierto tiempo tú también sientes cariño por el otro. Sabes que si le dices la verdad le partes el alma (la última frase del texto es desgarradora) y, si no se la dices, pasarás el resto de tu vida viviendo en el conformismo…

  4. María said

    ¿No os recuerda en cierto modo al dilema que se le presentaba a San Manuel Bueno en la novela de Unamuno? Os remito a la entrada:
    https://eljuiciodeparis.wordpress.com/2009/02/27/mas-opio-por-favor/

  5. altisidora said

    Rayuelo: yo también os he enlazado desde mi blog, ok? gracias por tus amables comentarios! ;-)

  6. Dani said

    Cómo nos gustan los extremos! Son de las mejores cosas que hay en la vida, porque la vida hay que vivirla intensamente! Cuando digo intensamente no digo alocadamente, ojo.

    Llendo al tema. Creo que puede seguir mereciendo la pena vivr ese matrimonio. El caso de la mujer es triste, pero no te puedes quedar en la pena eterna por la muerte del ser al que querías, no puedes es un error. Suena muy duro pero es así. Vivir en la pena eterna es ser egoísta con los que tienes a tu alrededor y aun te necesitan.
    Por otro lado, me encanta el papel de Gabriel, aunque da mucha pena. Es impresionante ver como a pesar de todo la sigue queriendo, no siente ningún rencor, no se siente herido en su orgullo. Siente pena, claro, pero a la vez es como si supiera que ella le necesita y está dispuesto a hacer lo que sea para que su vida sea mejor.

  7. rayuelo said

    María, me alegra que te haya gustado la entrada y te recomiendo, primero; que leas “Dublineses” y segundo que veas la película de Huston. Merecen la pena.

    De todas formas Joyce siempre fue un metafísico de la realidad; CUENTA LO COTIDIANO Y LE DA UNA IMPORTANCIA A CADA DETALLE ESENCIAL. Nos pasan muchas cosas por alto al leerle. Quizá por eso, María has confundido a Gabriel (el marido) con Michael Furey; el amor de juventud de Gretta. GABRIEL COMENTA EN ESA FRASE FINAL DESGARRADORA QUE QUIZÁ YA NO SEA LA BELLEZA DE SU MUJER POR LA QUE MURIÓ MICHAEL. PERO NO ÉL. Él se siente un desgraciado absoluto que solo intenta tomárselo con calma y frialdad.

    Decía que Joyce trata siempre lo cotidiano, nadie como él conoce a los dublineses: DE SIEMPRE LOS OBSERVÓ, DESDE NIÑO. Y este tema es más cotidiano de lo que parece. Joyce cuestiona con esta historia la sinceridad de las relaciones, los amores perdidos para siempre (pero siempre recordados) Y LA DEFINICIÓN PROPIA DE LO QUE ES AMOR.

    Estas situaciones, ¿pasan? TODOS LOS DÍAS. Pero preferimos obviarlas. Muchas son las razones por las que una pareja es precisamente una pareja. Muchas o simplemente una. LO MISMO OCURRE CUANDO HAY RUPTURAS. Gretta no puede seguir viviendo engañándose y engañando a su marido y, a pesar de que ese amor, esa persona, ya ha muerto, confiesa su sentimiento a su marido.

  8. María said

    Siento la equivocación, lo primero. Lo segundo, hablas de lo cotidiano dando una importancia extrema a cada detalle. Lo cotidiano es la vida, cada detalle citidiano forma la vida de una persona, empezando por el respirar. El personaje de Gretta es sincero, pero más que sincero es valiente, muy valiente. Supongo que ante una situación así más de uno nos callaríamos nuestra opinión seguramente por no sentirnos solos. Porque el verdadero amor ya murió y contra eso no se puede luchar, al otro lado está la soledad o un marido.
    ¿Soledad? No, el hombre tiene una profunda alergia a la soledad, un rato vale, hasta se agradece, pero no más. Lo peor que le puede pasar al hombre es encontrarse solo.
    Por otro lado, como dices Dani, el personaje de Gabriel es desgarradamente extraordinario. Es uno de esos personajes de los que uno es capaz incluso de enamorarse. Creo que Altisidora sabe de lo que hablo

  9. rayuelo said

    Joyce no juzga por valientes, cobardes o infelices a su personajes. AUNQUE ES UNA FORMA DE VERLO.

    Expone un acontecimiento y cada personaje se retrata como bien dices María como lo que es: UNA PERSONA. Pero Gretta no es (para mí) ninguna heroína y quizá tampoco sea valiente. Es cierto que confiesa a su marido lo que siente, lo que ha sentido pero no es menos cierto que LA VERDADERA VALENTÍA SERÍA HABER ACEPTADO QUE SU AMOR VERDADERO MURIÓ HACE AÑOS. Así, con su acción, se ha dañado a sí misma y ha dañado a un inocente, Gabriel, que la quería, que estaba enamorado y que en el momento del texto expuesto la mira y no la reconoce.

    Es cierto que tenemos alergia a la soledad pero elegir la soledad me parece una actitud valiente siempre que esté justificada y que la persona que la practique en un momento dado (o toda la vida, se me ocurren los ascetas y ciertas órdenes religiosas) considere que está haciendo lo que verdaderamente debe hacer. EL AMOR, SE QUE O SABÉIS, NO ES SOLO ESTAR CON OTRA PERSONA O RODEADO DE GENTE QUE TE QUIERA. De ésto se da cuenta Gretta, a mi modo de ver tarde. ES VALIENTE PERO SOLO PORQUE CONFESAR ALGO DIFÍCIL ES DE VALIENTES.

    Da gusto hablar de literatura…

  10. Slumdar said

    Es valiente o es cobarde?? O ambas a dos que diría aquel¡¡¡
    La soledad no escogida no debería ser coartada para dañar a alguien que, sabes, te ama desmesuradamente. Es la miseria humana que nos hace pensar desde nosotros mismos hacia los demás, y no es perdonable,NUNCA, ese hecho. Si fuésemos honestos, jamas haríamos algo así a una persona, que sabes es incondicionalmente tu amante. No me gustaría que alguien hiciera eso conmigo, preferiría vivir y acostumbrarme al dolor de la no posesión (en el mejor sentido) de la persona amada. No, definitivamente, no creo en la soledad como coartada , repito, ante esta situación.

    P.D. A mí también me gusta hablar de literatura…aunque sea un absoluto insensato desconocedor de ella en general…

  11. María said

    Lo verdaderamente asombroso es la gran cantidad de perspectivas que esconde un único texto. Cada persona que lo lea interpretará algo distinto, y en cambio, el texto es uno, y la intención del autor es tambiñen una. ¿Qué es más importante llegar a la conclusión que el autor pretende dejar o sacar cada uno la suya aunque sea contraria a la del autor? Si yo escribo algo y al leer mi texto alguien me saca una conclusión contraria a la que yo pretendía….(eso ocurre) ¿qué significa? Yo creo que significa que el texto está vivo, ya no depende de mí, las palabras nunca mueren, los textos siempre están vivos

  12. rayuelo said

    Completamente de acuerdo con lo último, María. ES LO QUE TIENE LA AMBIGÜEDAD EN ALGUNOS AUTORES. Esta ambigüedad es la que forja la buena literatura.

  13. altisidora said

    Está claro que hacer un guión a partir de James Joyce no debe ser tarea fácil, sino al contrario. Ardua, dura, difícil…como para necesitar respiración asistida ni más ni menos. Pero Huston es un grande, tanto que ciertas cosas sólo pueden ser llevadas a la gran pantalla por genios de su talla. Un genio para otro genio diría yo.

    Excelente blog, chicos.

  14. Slumdar said

    Siempre crei, -y algún día lo debatiremos- que la música era el arte más abstracto que hay, por la gran versatilidad espiritual que desprende una música dependiendo del estado de animo. Pero poco a poco me estáis haciendo ver que hay mas mundos y están en este.
    Graciñas todas apañaos¡¡.

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