Los placeres y los días

Es un grito y nadie puede oirlo, solo tú…

Comer

Posted by danibepa en 11 enero 2009

Hola queridos amigos. Escribo por primera vez en este espacio continente de sabiduría, intelectualidad y cultura y siento mucho el retraso con que lo hago. Se me ha encargado escribir sobre temas de historia y me cuesta elegir por donde empezar porque podría sacar muchos temas a debate. Sin saber por donde empezar incluiré una reflexión sobre lo que estoy trabajando auctualmente y me tiene absorvido. Si no os gusta o os parece un rollo me lo decís y voy por otro tema.

Quisiera partir de una idea básica, que es una perogrullada, pero que encierra todo un modo de comportamiento del ser humano posiblemente desde el inicio de su existencia: la Historia de la Humanidad tiene como protagonistas a todo un sinfín de hombres y mujeres teniendo todos ellos una característica común: la necesidad de comer para poder sobrevivir.

Existen otras características comunes innatas en todo ser humano, pero sin duda esta tiene una importancia vital en lo que se refiere al comportamiento del ser humano en comunidad y en sus hábitos de vida. Me explico: durante miles de años el ser humano vivía en pequeños grupos con una organización económica de cazadores-recolectores. Entorno al año 10.000 a.C., en el Próximo Oriente, se fueron produciendo muy lentamente unos cambios en los modos de conseguir alimentos que hicieron que el hombre pasase a vivir de una economía de producción agrícola fundamentalmente. Estos cambios provocaron unas profundas transformaciones en el modo de organización de aquellas gentes, ya que la agricultura permitía alimentar a un mayor número de personas en un espacio más reducido, lo que provoca la sedentarización, la formación de núcleos poblacionales más extensos y el surgimiento de unas elites necesarias para la organización de la producción y la distribución (de hecho, la mayoría de los estudiosos del tema afirman que el surgimiento de la escritura está relacionado con la necesidad de organización de la producción, los excedentes, etc.). Todo este sistema socioeconómico se va complejizando -con avances, retrocesos e inmovilismos y con diferencias en los distintos espacios y tiempos- formándose poco a poco todo un sistema de intercambio de servicios y productos, hasta llegar a niveles de complejidad altísimos como las sociedades urbanas occidentales del siglo XX.

Anuncios

24 comentarios to “Comer”

  1. Dani said

    Una ciudad o comunidad puede tener un modo de organización centralizado o de libre mercado con el que vive en relativa normalidad. El problema es cuando llegan fenómenos que alteran la normalidad (como una guerra cruenta y un sitio de la ciudad de casi tres años) que alteran el funcionamiento normal de organización de la ciudad que llevan a situaciones de hambre absolutamente dramáticas especialmente cuando se trataba de una ciudad complejamente organizada, como el Madrid de principios del siglo XX, una ciudad moderna. De esa complejidad se pasa al primitivismo absoluto donde se hará necesario el trueque y la siembra en parques y jardines.

  2. Don Alfredo said

    Esta bien apuntado eso último. El problema de las cosas muy organizadas es que todo es imprescindible, se llevan todos los procesos a la máxima eficacia y eso se traduce en prescidir de los repuestos. No son necesarios por que todo el sistema funciona como un reloj suizo.

    Sacar una pieza del sistema lo manda todo al carajo.

    En los circulos en que me muevo, hay quien pretende que vivamos cada uno en una casita dentro de una dehesa, con un huerto y unas gallinitas. Autonomía energetica y alimenticia en pro del medio ambiente

    Para mi esto es un lujo que solo pueden probar unos pocos privilegiados. Mover a los 6 millones de personas de la comunidad de madrid, para vivir de este modo supondría seguramente (a falta de un estudio de huella ecológica) un pergüicio mucho más grave para el mundo que habitamos.

    Pero ahora que no esta de moda el vivir en un encinar aprovechemos los que podamos. Antes de que llegue la avalancha hastiada de las urbes.

  3. Dani said

    Es cierto que vivir en estas grandes urbes conlleva eso y se prescinde de los repuestos, pero vivir en “autonomía energética y alimenticia en pro del medio ambiente” sería insostenible para albergar a tantos millones de personas sobre la tierra, que además tienen la cualidad de que están hechos para vivir en comunidad, siempre en relación con otros.
    Las grandes urbes siempre tienen ventajas: desarrollos y avances derivados de las necesidades generadas de ese modo habitacional (aunque también se dan dramáticos retorceson como la manipulación genética), y una amplia vida cultural que sirve para el deleite de los que habitamos estos núcleos.
    A pesar de todo mi reflexión es que toda creación del hombre es imperfecta y que todo acabará cayendo por su propio peso. Las guerras son caídas de proyectos del hombre que vive en comunidad y, además, dan rienda suelta a todo lo malo que puede hacer el hombre.

  4. Don Alfredo said

    Ojo al dato. No quiero desviar el tema, pero hablar de la manipulación génetica como un retroceso merece todas mis reservas, siempre que no se juegue con la vida de los embriones y esas cosas. La manipulación genetica de un tumor puede acabar con el, y no me extrañaría que esta tecnica se use de aqui a unos años. Como esto otras tantas virtudes del conocimiento de el código genético.

    Dicho esto entiendo lo que querías decir. Y las ciudades nunca se deshabitarán. Pero no por la soledad del campo, que no es tal. Hay más gente sola en Madrid que en torrecaballeros, y no hablo en cifras brutas.

    Pero tienes razón, volver al campo es inviable, ambientalmente por supuesto, pero tambien socialmente. La ciudad nos da muchas cosas exclusivas; el anonimato las necesidades creadas y lo necesario para cubrirlas, las modas, la cultura, las oportunidades de ser lo que quieras.

    No se vive mal, pero se puede vivir mejor.

  5. María said

    Es interesante hablar del hambre, sobre todo en tiempos de guerra, sobre todo ahora que vemos lo que está pasando en Gaza entre palestinos e israelíes (tema que merece una entrada señor historiador).
    A mí en el tema del hambre lo que más me llama la atención es la deshumanización. En momentos de extremo, en guerras y demás uno pierde su comportamiento humano y es capaz de matar por un pan mísero y podrido… En los libros de pícaros es digno de ver las argucias que pueden llegar a hacerse por comer, es algo vital sí, pero es más bien, un ejemplo más que demuestra que el hombre es egoísta por naturaleza, y si tiene hambre no se le pasa por la cabeza que quizás el que está a su lado esté en su misma situación….

  6. Dani said

    Sí Alfredo, me has entendido, sólo hablaba de los peligros que tiene la manipulación genética. Se pueden hacer cosas maravillosas, pero acojona hasta donde se puede llegar

  7. Dani said

    María, has sacado un tema interesantísimo que pensaba sacar yo en otra entrada: el egoísmo. Sorprende muchísimo ver que en el Madrid de la guerra muchos buscaron enriquecerse acaparando alimentos para luego vender más caro, llegando el pan a unos precios insultantes. Las autoridades intentaron luchar contra ellos pero inutilmente. Esta situación llegó hasta el final (casi todos los días veo en la prensa que detenían a delincuentes de este tipo). Búsqueda de enriquecimiento aprovechando el sufrimiento de los demás. Es impresionante hasta donde puede llegar el hombre.

  8. María said

    Eso ya es demasiado, que se busque el enriquecimiento en una situación así no tiene nombre, pero yo hablaba más allá. Me sitúo: Madrid en guerra, hambre, mucho hambre.
    ¿Hasta qué punto el hombre sigue siendo hombre en esta situación? Necesita comer, y es capaz de cualquier cosa por un pan. Se vuelve salvaje, y no es exageración, la moral, la ética, la solidaridad…dejan de existir. ¿Podemos echarle algo en cara a eso hombre por su falta de valores? Y si resulta que va por la calle, ve a un niño hambriento con un mendrugo de pan y se lo quita si piedad porque su hijo también está hambriento, ¿podemos echarle en cara algo ahora?
    Yo creo que no. Pero es que hay algo en el ser humano que no le permite ser lo que debe ser, no sé si me explico, en situaciones límite no podemos controlarnos, lo siento, somos egoístas, y nos volvemos locos, y tampoco lo controlamos, y nos volvemos salvajes y tampoco sabemos parar esto.
    El tema del hambre tiene mucho de profundo, porque deshumaniza, y eso lo saben muy bien los israelitas, ellos pasaron hambre en el desierto, y en la IIGM, y en muchos momentos de la historia. Y como saben lo que duele deshumanizar a un pueblo pues hacen lo mismo con los palestinos, y les cortan las ayudas, ¿se puede echar en cara a éstos algo? Claro que sí, y mucho…
    Perdonad los excesos

  9. Juan said

    “Primum vivere, deinde filosofare”

    Aristóteles

  10. rayuelo said

    Las cosas se justifican en tanto en cuando no te tocan a ti directamente.

    Si a mí me roban o me apalean por hambre voy a verlo mal siempre. Sin embargo si se lo hacen a un ricachón y le dejan moribundo igual hasta nos parece simpaticote y todo el delincuente…

    No hay que justificar toda conducta humana por decir que precisamente somos humanos. Cuantas más burradas más humanos. Que sobrevivir haya sido un impulso humano de siempre parece que lo justifica todo.

    Hernán Cortés, Genghis Kan, Alejandro Magno, Lawrence de Arabia, Ataturk… Todos tienen calles por toda Europa y todos ellos fueron unas bestias pardas de aúpa.

    Pasar por encima de unos y otros ha sido una de las ocupaciones del ser humano desde que uno tenía y otro no. Y para ello es necesario comer…

  11. nacho78 said

    “El hombre es lobo para el hombre” (Thomas Hobbes) Éste sabía bien de lo que hablaba y no se le ocurría otra solución que la Organización de la que algo habéis hablado; una organización que hoy en día podríamos llamar totalitaria tal como la formuló Hobbes pero que no es más que nuestro querido… Estado.

    Por cierto que la aparición de la guerra y el Estado, en la línea de lo que dice Dani, son indicios que se suelen dar para marcar la evolución del hombre hacia formas más complejas de sociedad, el tercero sería la ciudad. Es donde se suele poner la frontera entre Prehistoria e Historia de una Civilización. Que la guerra sea un motor de la Historia no nos deja en muy buen lugar precisamente, ¿no?

  12. rayuelo said

    No se si la guerra, Nacho, ha sido un motor para la historia. Lo que es es completamente inútil y por lo tanto de motor nada. Más bien son lastres.

    Y aquí tampoco debe valer el argumento sentimental de la muerte de personas, de quizá grandes hombres y de innumerables bestias. Jamás la guerra ha sido civilizadora, ni en las Cruzadas a pesar de que igual nos trajo el arte bizantino por decir una cosa aunque esto de igual para la civilización humana. Ni las guerras coloniales porque no se qué significa civilizar un pueblo; qué es. ¿Conseguir que los indios fumen con boquilla, que sepan firmar la letra de un banco, ponerles sombrero, darles el bachillerato?… ¿Escuchar óperas de Wagner?.

    Si Dios o la naturaleza han creído propicio que crezcan sin vicios, vírgenes del progreso, eso, creo yo, debe respetarse.

    Poca gente es consciente de la posición que ocupa ciertamente en el día en el que vive. Unos piensan que hacen el bien, otros son crueles y les gusta y algunos (los más) no les preocupa lo más mínimo. La frivolidad es una constante de esta época.

  13. nacho78 said

    A ver Rayuelo con eso de que no ha sido un motor… no estoy a favor de la guerra para nada. Pero por lo que dices pareces sugerir que la Historia TENÍA que haber sido de una determinada manera, más pacífica y humanitaria; o incluso que DEBÍA o DEBE ser todavía de esa manera. Esa es una exigencia ética pero no científica no sé si me explico. Escribir la Historia como nos habría gustado que fuese es engañar, aunque se haga muy a menudo. Y si no se conoce la verdad no se puede aprender de ella.

  14. rayuelo said

    No niego la verdad. Digo que tales cosas no debieron haber ocurrido. Tampoco escribo la historia que a mí mje hubiese gustado… quizá aún andaríamos en taparrabos. Pero exigir cordura es lo mínimo.

    Las guerras transforman, no hay duda. Y deben estudiarse. Pero por lo que a mí me parece, por más que se estudien y se den datos relevantes, datos y más datos de X guerra; va a seguir ocurriendo.

    Y el porqué es por que para algunos es útil, para una pequeñísima minoría. Son esos dementes que nos guían, a nosostros, una panda de ciegos.

  15. Dani said

    Quisiera contestar a nacho.
    La guerra puede ser llamada uno de los motores de la historia en cuanto que traen consecuencias y transformaciones importantes para el mundo que continúa después de ellas. Pero en absoluto se puede deir que la guerra sea “el motor de la historia”. El motor de la historia es el hombre y sus actuaciones, del tipo que sean, buenas o malas segú la opinión de cada uno y que responden a necesidades o se realizan irracionalmente. Me reitero: el motor de la historia son los hombres, por ello el objeto de la historiografía es el hombre y sólo el hombre. Ya lo dijeron Marc Bloch y Lucien Febvre, fundadores de la escuela de Annales.
    Por otro lado, que se ponga la frontera entre la Prehistoria e Historia en la aparición de los Estados, las ciudades y las guerras es una falacia. De un lado, porque dicha frontera no existe, es un simple convencionalismo que se usa para facilitarnos el trabajo. De otro lado porque lo que se suele poner como indicativo en ese cambio convencionalista de final de Prehistoria es la aparición de fuentes escritas que nos ayudan a construir mejor la historia sobre nuestros antepasados. La escritura ha surgido en diferentes circustancias en diferentes sitios. Las ciudades, jefaturas, centralización, etcétera suelen surgir antes que la escritura (muy simple en origen), que es un paso más (aunque muy grande) de la complejización. Esa complejización es un proceso larguísimo de avances y retrocesos se gún fenómenos y circustacias en el que es absurdo establecer fronteras.
    Además, decir que las guerras aparecen cuando aparece el estado es una tontería, lo siento pero es así.
    Un ejemplo simple: los pueblos germánicos del norte de Europa: muchos de ellos eran sociedades muy simples, vivían en pequeños poblados y sin sedentarización y, en la mayoría de los casos, ágrafos o con una escritura muy simple. Pues bien, se trataba de pueblos eminentemente guerreros.
    La guerra es algo muy complejo, es todo un termino antropológico que no se puede tratar con simpleza

  16. Dani said

    David, son una panda de ciegos, sí, cegados por el poder, una de las grandes tentaciones del hombre. Recordemos si no una de las Tentaciones.

  17. rayuelo said

    Nacho, este es Dani. Estudiante de Historia. Dani este es Nacho, recién licenciado en Historia…

  18. Dani said

    De todas maneras, siendo la guerra algo malo por definición, voy a hacer una afirmación que va a doler. La guerra justa existe.
    Hubo que hacer una guerra ante el avance de Hitler. Durante varios años las potencias democráticas llevaron a cabo una política de “apaciguamiento” con Hitler y Mussolini para “evitar” una posible guerra que repitiría los horrores de la Gran Guerra. Permitieron militarizar Renania a Hitler, la ocupación italiana de Abisinia, la intervención de ambos en la Guerra Civil española a pesar de haber firmado el tratado de No-intervención, dejaron que el III Reich se “comiera impunemente” Austria,… Chamberline (1er ministro británico) y Daladier (francés) se felicitaban por haber alcanzado un acuerdo en Munich (septiembre del 38) dejando a Hitler invadir los Sudetes checos. Además, ya se sabían bastantes cosas de lapersecución a los judíos. Pero luego vino la ocupación total de Checoslovaquia, la invasión de Polonia… El resto ya lo sabemos todos.
    Roosvelt lo había avisado, y Negrín también…
    La IIGM trajo más dolor que cualquier otra en la historia. Nunca sabremos si se podría haber atajado antes el problema.
    Es muy doloroso y cruel decir esto. Pero…

  19. nacho78 said

    Hola Dani encantado… aunque vaya caña que me has metido, no sé si a mí o a las opiniones historiográficas que citaba.

    Aunque me gustan mucho los “Annales” no coincido con Bloch y Febvre en su concepción de los hombres como motor de la Historia; por lo menos Febvre tampoco creo que pensara exactamente eso. Yo soy más estructuralista y materialista, sin renunciar del todo al idealismo, un coctel que resulta en que creo que el motor de la Historia no es el individuo sólo sino también los procesos económicos y sociales que pone en marcha como colectivo, y entre ellos están las guerras. El motor resultaría una combinación de factores individuales y sociales, por tanto.

    La frase que puse “La guerra como motor de la Historia”, creo que la habéis malentendido. Quiere decir que entiendo La guerra como UNO de los motores de la Historia, en el sentido que le dabas, Dani, en tu primer párrafo de tu respuesta. Uno de muchos (lo siento pero odio los paradigmas de que sólo hay UNA forma de hacer Historia y UN motor de la Historia, vengan de marxistas, annalistas, girolingüistas o quien sea).

    Luego lo de las marcas entre Prehistoria e Historia y la parrafada que metes… O he leído mal también o muy alegremente me estás acusando de soltar falacias y tonterías sin conocerme, y eso no lo puedo permitir.

    Mira, a mí tampoco me gustan nada los convencionalismos, pero creo que otra vez has leído cosas que yo no he escrito. No llegué a definir ni la guerra, ni el Estado, ni siquiera las ciudades, ni la escritura, mucho menos las he valorado como buenas o malas para un supuesto “progreso de la humanidad”.

    Ni llegué a sugerir cuándo aparecieron y dónde, ¿y ya me sales con esas? Todos esos son convencionalismos, si quieres probamos a ver si nos ponemos de acuerdo en dónde empezamos a hacer Historia Antigua (yo diría que se puede intentar primero en Próximo Oriente, con mucho apoyo arqueologico) pero por favor, desde el respeto.

  20. Dani said

    Hola nacho, encantado igualmente. Tienes razón, herré y me pasé de pasional. Leí mal y rápido. Encantado de que podamos debatir sobre distintos temas.
    En cuanto a las corrientes historiográficas que defiendes yo siempre digo lo mismo: ni hay que ser ecléctico, ni hay que defender algo férreamente. El materialismo y el estructuralismo dieron muchísimo a la historiografía y pienso que hoy se han olvidado algo; se deberían recuperar algunas cosas que aportaron. Sin embargo, soy más defensor de aquellos que a partir más o menos de los 80 y la 3ª generación de Annales pensaban que los estructuralistas habían olvidado algo que hoy se ve fundamental: el sujeto. Yo soy de los interesados por el sujeto, me apasiona el subjetivismo, me encanta. El sujeto pertenece a una sociedad y se mueve con la colectividad, pero también es portador de una irracionalidad que le hace actuar incluso más que lo que le piden sus necesidades. Eso se expresa en el arte, en la cultura y en una infinidad de documentos personales, llamados hoy día ego-documentos, contando la importancia de los documentos orales. Todas estas fuentes no son objetivas, pero lo interesante de ellas es precisamente eso: su subjetividad, su irracionalidad, etc. Marc Bloch decía antes del estructuralismo que si encontramos un documento que no dice la verdad no tenemos que deshecharlo, porque puede ser incluso más interesante intentar averiguar porque no dicen esa verdad. Es por eso cuando digo que el hombre es el motor de la historia. Por eso la historiografía ha querido recuperar el sujeto.
    Febvre sí que dice que lo que interesa al historiador es ante todo el hombre en el libro “Combates por la Historia”, 1949.

    Como dije, perdón por los excesos de antes y encantado

  21. nacho78 said

    Lo siento Dani has topado con un “anti-regreso del sujeto”… es broma, me parece muy bien el “giro antropológico” creo que se llama y de hecho a veces se invoca como uno de sus padres a uno de los autores de mi escuela favorita, que más marxista no podía ser: Edward Palmer Thompson. Aunque mi favorito absoluto es precisamente un marxista estructuralista materialista, Eric Hobsbawm, así que por ahí vamos mal… :P

    Lo que no me gusta es desechar completamente el estructuralismo y el materialismo de la Historia, como se ha querido hacer por corrientes muy radicales del subjetivismo; eso es irse al extremo contrario de la Historiografía, quizás la virtud esté en el justo medio, ¿no?

    P.D. 1 Marc Bloch es uno de mis héroes, casi me emociono leyendo la “Apología de la Historia” Y Febvre fue el autor que me dio la licenciatura y con buena nota, así que…

    P.D 2 Siento mis propios excesos, también soy bastante pasional y todavía más en los “combates por la Historia”. Encantado de conocerte Dani.

    P.D. 3 Perdona David por el post de antes. No conté ni hasta 5 :P

    P.D. 4 Dani de los Annalistas me gusta más Braudel, a pesar de la P.D. 1 Estructuralismo al poder!!! Encuentros en el tercer nivel!!! :P

  22. rayuelo said

    Nada, nada; seguid. Seguid con las referencias, autores e ideas varias.

    Si, también, de los encontronazos, de las invasiones bárbaras, de su destrucción surgen las nuevas Venecias…

    Y de pedir perdón por los post subidos de tono nada de nada. Aquí cada uno es propietario de su opinión, de su espontaniedad, de su insensatez (no es por ustedes caballeros) o de su locura. Conflictos todos los que queráis. Eso sí, por vía post.

  23. Dani said

    Sin duda hace falta el justo medio. Todas las escuelas han traído avances. Incluso del positivismo se sacan cosas buenas aunque me incluya en la inmensa mayoría que lo denosta. Realizando una interacción entre los métodos los resultados son mucho más ricos.

    Me alegro de que saques a Hobsbawm porque sirve para sacar un tema de actualidad. Dijo una vez algo muy interesante. Cito de memoria y puedo equivocarme, pero afirmaba que las crisis no hay que entenderlas como debresiones, sino como transformaciones. Estoy totalmente deacuerdo. Esta crisis va a doler, pero también va a traer muchas transformaciones y creo que va hacer mucho bien a este occidente que sólo vive del humo.
    Viva la crisis!

  24. nacho78 said

    Sí aunque Hobsbawm no era imparcial en absoluto: esperaba el hundimiento del capitalismo, no su transformación. Describirlo luego a posteriori (correctamente) como transformación me parece un poco ventajista, es el problema de la afiliación comunista de mi Maestro…. eso sí nadie mejor que él describe las crisis y transformaciones económicas, nadie que haya leído, a pesar de que Él tiene la etqueta de historiador social.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: