Los placeres y los días

Es un grito y nadie puede oirlo, solo tú…

Los valientes

Posted by rayuelo en 28 diciembre 2008

Hay que leer a Octavio Paz. Si estuviese en mi mano, que aún no lo está, lo impondría (sí, lo impondría) en todos los colegios, pongamos a partir de seis años. Si, algo así. Y así dejar de quejarnos tanto, dejaríamos de hacerlo, y rebelarnos más, ser valientes más. Que quejarse no es lo mismo que rebelarse; por eso tantísimos se quejan y hay tan pocos valientes.

Si no, leed ésto:

 

Preso entre las líneas, las lianas de las letras. Ahogado por los trazos, los lazos de las vocales. Mordido, picoteado por las pinzas, los garfios de las consonantes. Maleza de signos: negación de los signos. Gesticulación estúpida, grotesca ceremonia. Plétora termina en extinción: los signos se comen a los signos. Maleza se convierte en desierto, algarabía en silencio: arenales de letras. Alfabetos podridos, escrituras quemadas, detritos verbales. Cenizas…

 

Es el “Mono Grámático” (1972) y es a partir de hoy una de mis biblias particulares. Una excelente obra inclasificable que intenta, sabiendo que fracasará en el intento, de cambiar la manera de ver las cosas de manera corriente. ¿Qué existe?, ¿el aire?, ¿te han dicho que existe o lo has descubierto?.

El lenguaje. Esa es la cuestión a debatir.

Anuncios

22 comentarios to “Los valientes”

  1. María said

    Nunca había oído hablar de esta obra de Octavio Paz… habrá que echarle un ojo porque parece interesante…
    ¿El lenguaje es el debate? Que peligro, nos metemos en camisas de once varas. Un profesor mío decía: el arco iris no existe, existen las palabras “rojo” “amarillo” “azul” etc, con que nombramos los colores y que relacionamos con algo que nos dice es el arco iris. Resulta que nos dicen que el arco iris tiene x colores, pero nadie que mira un arco iris después de una lluvia puede ver todos esos colores. Por tanto el arco iris como nos dicen no existen, existe como convención de colores que no son más que palabras asignadas a esos colores. Pero si resulta que eso ocurre con el arco iris, entonces con lo demás…¿qué ocurre?
    Donde está el límite entre lo que existe y lo que nombramos y ni siquiera existe….
    ¡¡¡Alfredo quiero una opinión tuya!!!

  2. Alfredo said

    Vamos a ver.

    Los colores son sensaciones que nuestro cerebro discrimina e interpreta de una forma prodigiosa y precisa por medio de un organo extraordinario que es el ojo.

    Me compunge por ello hablar de sensaciones por la subjetividad que comporta, pero si puedo hablar de otras cosas. La luz que nuestros ojos ven es un grupito dentro del amplio espectro de ondas electromagneticas. Una onda puede ser más amplia o más corta, y en función de esto tiene unas propiedades, por ejemplo tenemos las ondas de microondas, o de rayos ultravioleta (que nos ponen morenos), que son muy cortitas, y las ondas de radio, (que transmiten los 40 principales) que son muy amplias.

    Las ondas que nosotros vemos son de amplitud intermedia, y tienen una amplitud de entre 380 y 780 namometros. Bien entre estos dos numeritos, tenemos el 381, el 382, y asi hasta el 780.

    El 380 es el violeta, y el 780 es el rojo. Y entre medias, tenemos todo un gradiente de luces de colores que somos capaces de percibir, porque nuestro ojo es capaz de discriminarlas.

    Cual es el problema, pues que estamos nombrando un continuo. Es muy facil delimitar un rojo y un azul, pero ¿un rojo un poquito más rojo? Es por ello que tenemos que agrupar, y decir: Esto es o son rojos, y esto es o son verdes, y nunca podremos afinar exactamente el limite entre unos y otros por que no lo hay.

    Es lo mismo que se hace con una balanza por ejemplo. Tu puedes afinar el peso infinitamente, siempre que te lo permita la tecnología, pero nunca sabras ni podras nombrar el peso exacto.

    A la vista de esto, creo que tu profesor quiso poner un ejemplo y se equivoco, por que el arcoiris existe en la misma medida que existe la luz que alumbra tu cuarto. Es una radiación que tus ojos sienten, y tu cerebro es capaz de separarlo como algo distinto al medio, y que en castellano se dice arcoiris, y en ingles rainbow.

    Siento la castaña

  3. rayuelo said

    Y en italiano una palabra bellísima: “arcobaleno”.

    Alfredo es un práctico de la vida. Como todos, al fin y al cabo. Si todos llaman a una cosa por un nombre pues llámala así tu también.

    La distinción. Se podría poner así a un capítulo dentro de un ensayo interminable sobre el lenguaje. Distinguir es necesario, nadie lo duda, aunque como esto es un blog literario (donde se permite la entrada a todo bicho viviente) decir que algo es necesario es como decir nada. ¿Es necesaria la literatura? Probablemente podríamos vivir sin ella (si no la hubiésemos conocido nunca) pero quizá seríamos… Iba a decir otra palabra pero es que sin literatura no se habría creado y en el supuesto…

    Desde el punto de vista de un biólogo está claro que existe el arcoiris, entre otras cosas porque lo ve. Y porque puede definirlo. Desde el punto de vista de un filólogo (empeñado en ponerse trabas) no está tan clara la cosa, porque quizá le enseñarona poner las cosas en duda aunque las viera. Y se atreve a negar el amarillo!! Dios mío!!

    Qué pensaría Darwin (un verdadero ponenombres) de todo ésto…

    ¿Darwin es literatura?

  4. rayuelo said

    Y de castaña nada Alfredo; bienvenidísimo.

  5. Alfredo said

    Comprendo sin compartir, dudar de lo que no se ve, pero dudar de la existencia de lo empirico se me antoja conspiratorio

  6. rayuelo said

    Observemos el texto de Octavio Paz: nos dice que estamos presos de tanto poner etiquetas a las cosas.

    ¿Nuestro cerebro? Qué maravillosa “máquina”, sin duda. La de información que nos da, en la de líos que nos mete, cuántas barreras nos pone a veces… a veces qué pocas.

    Me falla, me falla. ¿Buscamos la verdad o buscamos cambiar la verdad?. Biólogos del mundo y científicos uníos en pos de la verdad. Literatos: cambiémos el mundo.

  7. María said

    Alfredo me encanta tu manera de explicar las cosas, es cierto que puede existir el arcoiris, o quizás no, no lo sé, pero David tiene razón, claro que se pude dudar de lo que uno ve. Tu has que podemos tener un rojo, y al lado uno más oscuro, y a ése también lo llamamos rojo, ¡pero no puede ser! No son cosas iguales pero las nombramos igual…. Como dice David: algo me falla…
    Y claro que hay necesidad de etiquetar las cosas, pero también hay necesidad de dudar de esas etiquetas que pueden estar encerrando una realidad demasiado grande para ellas, hay que empezar a descidificar el cerebro, que las cosas son más de lo que decimos al nombrarlas, que las etiquetas llega un momento que no valen y voy a poner un ejemplo muy muy simple: que alguien me diga qué es el sujeto de una oración. Para que veais si valen las etiquetas o no…
    Aún así, Alfredo tu aportación ha sido buena, uno nunca se acuesta sin aprender algo nuevo, y yo hoy he aprendido que si me pongo al microondas me pongo morenita…

  8. Alfredo said

    Escribo quiza más lucido despues de tres jarras y un orujo.

    Si yo digo tenedor, todos entendemos un concepto. Pero si hablo de ese tenedor en un contexto de un agape, todos matizamos ese concepto, y vemos el tipico tenedor de plastico de cuatro puntas, y no otro. El contexto libera a los conceptos de sus etiquetas, los matiza y los hace únicos. Por eso nos cuesta hablar de generalidades.

    No nos compunjamos pues por etiquetar las cosas, la mente tiene infinitos conceptos más que palabras en el diccionario. Conceptos para cada circunstancia o situación, y se representan en el pensamiento con forma de sensaciones de significado clarísimo para uno mismo, aunque a veces intranscribibles.

    No tenemos por tanto que ver las “etiquetas” como un enemigo que nos limita el entendimiento, pues este se basa en el concepto, sino que debemos tomarlas como amables herramientas de la comunicación que posibilitan, dentro de su contexto, el trasvase, casi perfecto de ideas. Aunque quiza con esta última frase me este metiendo en un berenjenal.

    Me voy a la cama.

  9. rayuelo said

    Obviamente Alfredo el entendimiento no se limita con las etiquetas, las definiciones o los conceptos. Lo que se limita es la capacidad de imaginar cosas del ser humano en la literatura; me refiero a que en un texto a la “tristeza” se le llame “tristura”, por ejemplo. O a la palabra “iluminar” quitarle la primera “i” y quede solo (más desnudita) la palabra luminar (término que no exste).

    Nadie pone en duda la utilidad de clasificar, encasillar o definir.

    El trasvase perfecto de ideas… si, eso es un berenjenal porque tendemos a aceptar lo que se adecúa a nuestras opiniones. La comunicación, su perfección, es algo más que el “libre mercado de la palabra o de la idea”.

    Lo intranscribible es literatura.
    Lo intranscribible es literatura.
    Lo intranscribible es literatura.
    Lo intranscribible es literatura.
    Lo intranscribible es literatura.
    Lo intranscribible es literatura… (así 1000 veces)

    Es la penitencia que te impongo mi empírico amigo.

  10. Alfredo said

    No he encontrado en mis comentarios, la negación de la frase que me impones en tan dura penitencia. Si entendemos por lo intranscribible, las “entrelineas” pues me parece muy bien. Si no, estaremos en otra de las 6 acepciones que contextualizan la palabra “literatura” y que se refieren al conocimiento de una forma más abstracta.

    He pensado un rato sobre lo que me escribes y entrando en el berenjenal se me vienen varias preguntas, y es que entreleo en tus textos y texticulos una sensación de que la fiel comprensión entre las personas es una utopía.

    No puedo compartir del todo eso. La comunicación es fiel y clarificante en cada momento del día a día. Bien es cierto de que cuando te metes en los entresijos de las cosas inombrables, es más costoso, pero muchas formulas son eficaces para enviar ideas y que el otro comprenda. Y de echo es lo que estamos haciendo aqui. Podemos discutir esto durante años, pero si nos despojamos de orgullos y soberbias, llegaremos a comprendernos, solo hace falta paciencia. Ese es el arte de la discusión.

    ¡Ah! Y quiero hacer incapié en que no creo que las etiquetas son un vehiculo maravilloso para el entendimiento, y el ser solo un vehiculo no me compunge, como a este señor, pues no intento que hagan más que lo que pueden hacer por su naturaleza. No se puede pretender tan sintetico que diciendo una palabra se entienda un pensamiento.

    Aun que algunas si lo consiguen, como: mierda, palabra más ilustrativa que tora cosa.

  11. rayuelo said

    No quiero acepciones para la literatura!!!

    Y están bastante clasificados los pronombres personales y las preposiciones!!

    Deja en paz, en nombre del Altísimo, la invención más prodigiosa del ser humano!!! Tirano!!!

    Yo si exigo que cada palabra sea algo más que su función y que su significado, creo en la trascendencia de la palabra y pienso que un árbol pudo haberse llamado avellana y una avellana pudo llamarse ventana. Creo en el gíglico. En el lenguaje exclusivo entre dos o entre uno mismo.

  12. Alfredo said

    Me he acojonado bastante con tu último comentario. Y he buscado las causas de tan graves reacciones causadas en ti rayuelo. Y he visto que a faltando algunas comas y alguna palabra comida en mi comentaro anterior, he tergiversado mis propias ideas. Quería decir lo siguiente

    _________________________

    “¡Ah! Y quiero hacer incapié en que no creo que las etiquetas son cadenas para el ser humano. Son un vehiculo maravilloso para el entendimiento, y el ser solo un vehiculo no me compunge, como a este señor, Octivio, pues no intento que hagan más que lo que pueden hacer por su naturaleza. No se puede pretender tan sintetico que diciendo una palabra se entienda un pensamiento.”

    _________________________

    Yo si quiero acepciones, quiero acepciones para toda palabra pronunciable, y escribible, quiero saber sus correctos usos y escepciones. Si no nos ponemos de acuerdo en que es literatura o cualquier otra palabra, ¡A la mierda! Escribamos diarios autobiograficos codificados y secretos, de manera que solo los entendamos nosotros. El lenguaje con uno mismo no es comunicación. Es reflexión

  13. rayuelo said

    Sea pues.

    ¿Un impulso nervioso es comunicación?

  14. Alfredo said

    Un impulso nervioso transmite una información entre dos células. Si consideras que las personas somos un puñado de celulas que se comunican, se podría decir que hay comunicación, mas yo no me considero así, sino como individuo y la comunicación solo se da entre individuos.

    Por tanto el impulso nervioso es una señal que nos permite la vida en primera instancia, y luego muchas más virguerías, como son el movimiento, el razocinio, o el discernimiento.

  15. María said

    Esto se nos va de las manos. Yo quiero dejar mi última opinión. La comunicación fiel entre personas no se dará nunca Alfredo, siento desilusionarte, pero es que en la comunicación hay que partir de que yo “emisor”(y toma etiqueta) jamás diré realmente lo que quiero decir, porque uno sabe y tiene en la mente lo que quisiera decir, pero no sé muy bien por qué, no acabamos diciendo lo que queremos decir. Es lo que se llama la falacia de la percepción, que aunque tengas claro lo que quieras producir es imposible que lo controles todo, cada “palabra” (segunda etiqueta). Bien a todo esto une que tu (“receptor” ,tres) jamás escuchas todas y cada una de las palabras que yo te diré, porque te distraes, te aburres, cualquier cosa, pero el mensaje íntegro es difícil que lo escuches.
    Por tanto, yo no digo todo lo que querría decir, e incluso digo cosas que no quisiera decir.- la información disminuye.
    Tú, no escuchas todo lo que yo te he dicho que es tan solo una parte de lo que quería decirte…..
    ¿Comunicación? ¿Qué es eso?

  16. María said

    Por cierto, se me olvidaba, claro que no existen etiquetas para la literatura. Las etiquetas tiene la función de hacer más fácil el entendimiento acerca de algo, son funcionales (no siempre, algunas veces), pero como dices Alfredo, es verdad que tienen su función, sirven para facilitar nuestra “comunicación” (etiqueta).
    En laLiteratura no, y por eso Octavio se queja, en la literatura no vale, porque la literatura no se hace en función de que tú y yo nos entendamos. Yo escribo lo que siento, me invento, se me ocurre, y tú lo lees. Si lo entiendes bien, si no a mí no me importa, lo importante es que tú saques tu juicio, tu opinión, lo que el texto despierte en tí. Una etiqueta quita todo el valor de lo literario… (Que por cierto, cada vez más segura de que la literatura tiene que ver con lo innato en el hombre…)

  17. Alfredo said

    Dejaré yo entonces mi última replica. Espero…

    Ya deje claro mi postura sobre lo incompleto del vocabulario, pero tambien explique como el contexto permite que se te entienda. Si alguien no te entiende es porque no has encontrado la mejor forma de expresarte, has divagado en lo artistico, o simplemente la transmisión fiel de tus pensamientos no es tu bjetivo. Tambien puede ser porque el que te escucha no le de la gana de entenderte, que puede pasar y pasa mucho. Mas esto y todas las que enumerabas antes son problemas extraños a la comunicación en si.

    Pero en una conversación con voluntad de entendimiento por ambas partes, es solo cuestión de tiempo, ganas y paciencia. Insisto en que existe la comunicación fiel. Cada vez que pido un trozo de pan y me entienden, hay comunicación. Y cada vez que expreso mis ideas en este blog, tambien, aunque aqui y sobre este tema lleve mucho más tiempo del que estemos dispuestos a gastar.

    Y por último y para testar si estamos en lo mismo. Yo entiendo por “etiquetas” las definiciones de las palabras. ¿Estamos en eso?

    En cuanto a esta discusión, veo varios problemas, y es que estamos discutiendo en varios frentes que se mezclan y van y vienen y me estoy volviendo loco. Creo que el tema es exquisito y aunque la discusión escrita da tiempo a la meditación, podría ser más fructifero hablarlo en un mano a mano, aunque aun recuerdo aquella noche de vistillas.

  18. rayuelo said

    Noche infructífera, por otra parte.

    Creo, Alfredo, que has reparado en algo en lo que yo no había profundizado nada y que me parece fundamental: EL OBJETIVO.

    Dado por descontado que si uno quiere que se le entienda se le acabará entendiendo (incluso con un laponés; también con un japonés), y que posiblemente sentirá una felicidad grande cuando ésto ocurra hay que tener en cuenta que hay personas desarraigadas e incomprendidas que no quieren saber nada de otras personas, que no quieren abrir la boca (no por voto de silencio sino por su imperativo moral) o que viven apartados de lo que llamamos (erróneamente, aunque esto es otro tema…) civilización. Su derecho a ésto, su imaginación indudable y su espíritu vagabundo es lo que yo, para terminar, me gustaría defender.

    No lo llamaría libertad sino PERCEPCIÓN.

  19. nacho78 said

    Lenguaje: vehículo de comunicación. Es una convención que utilizamos para transmitir ideas… ¿que somos prisioneros del lenguaje? Sólo de nuestra propia subjetividad en cuanto que acepta consciente o inconscientemente determinado módulo para expresarse.

    Para la Historia, una formulación mucho más radical (el lenguaje, prisión total del historiador y más en general del que pretende ser un científico “objetivo”) en la obra del norteamericano Hayden White, “Metahistoria” (1973 creo, muy cerca de la obra que rayuelo cita de Octavio Paz). Demasiado relativista en mi modesta opinión.

  20. rayuelo said

    Gracias por la aportación, Nacho. Este es un tema, como ves en la discusión, espinosísimo. El lenguaje es una prisión… entonces vivimos en una prisión. Esto no es malo.

    La comunicación entre personas es algo que aceptamos como vehículo más sencillo para llegar al otro. Otros rizan el rizo con obras de arte y posiciones pintorescas que nos hacen comernos el tarro. Pero pedir agua sigue siendo lo más sencillo que puede hacer un ser humano; y ésto no acepta discusión. Es lo primero que se aprende, si es que no venimos con ello ya de serie… INNATO. ¿Es innato el lenguaje?. Se que con esta pregunta la estoy cagando…

    Gracias por la aportación bibliográfica.

  21. nacho78 said

    Que si es innato el lenguaje??? Que yo sepa no han descubierto todavía el gen correspondiente en nuestro mapa de ADN… aunque probablemente debe haberlo. De todas formas, físicamente, antropológicamente, nacemos ya dotados de un sistema anatómico que nos permite emitir sonidos complejos… está bastante estudiado en libros sobre la evolución humana.

    Otra recomendación: “LOS ORÍGENES DE LA HUMANIDAD”, 2 tomos, del prehistoriador belga Yves Coppens. La obra de referencia a nivel mundial, ahora mismo (o eso décía mi profesor).

    Claro que todavía no hemos podido descifrar (si existen, que es probable) lenguajes como el de las ballenas, menos sofisticados que el nuestro.

  22. rayuelo said

    El lenguaje son gestos también, algunos también indescifrables. Los comportamientos de personas o animales se pueden conocer sin conocer su lengua.

    La cosa sería decir, ¿con qué nacemos?. No estoy seguro del innatismo de nada, no se puede estar seguro de eso como comentas, Nacho. Existe la investigación y existe la duda y el grado de escepticismo.

    Los dos tomos que recomiendas no los conozco y si tuviese tiempo seguramente serían de lectura obligatoria; como Octavio Paz…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: