Me pregunto si el director del Hotel Masaccio, en Florencia, tendrá idea de qué nombre ha dado a su establecimiento. Conozco de igual manera varios bares llamados Unamuno y solamente observo suciedad en la barra y muchas colillas en el suelo. También creo saber que estos nombres no atraen por llamarse así o asá: no tienen ese encanto los nombres. Aún.
Masaccio vivió 27 años y pasó gran parte de ese tiempo entre muros sin imprimación de iglesias hechas según el estilo de ese momento. Masaccio es esencia viva de la cultura renacentista, es la esencia viva de Florencia; una ciudad que parece joven y que lucha por no pudrirse.
Con 53 años moría en San Petersburgo el compositor ruso Tchaikovsky. Su última obra, según cuentan los entendidos, era un claro reflejo de su estado permanente de depresión. El nombre: “Patética” (1893). Walt Disney, con buen criterio, prefirió para la obra maestra de “Fantasía” (1940) una parte del “Cascanueces”. Por algo sería.
Nadie sabe que será el futuro y nadie puede saberlo. Lo único que sabemos a ciencia cierta es que desde que todo el mundo se ocupa del futuro no se puede comer uno una tortilla decente.
Fausto es uno de los mitos literarios que más ha trascendido a lo largo de los tiempos. No sé bien qué es lo que hace que unos mitos sobrepasen los límites del tiempo y otros vayan directos al olvido, el caso es que con este fragmento de la obra de Goethe todos podemos sentirnos algo identificados:
” Dos almas ¡ay de mí!, imperan en mi pecho y cada una de la otra anhela desprenderse. Una, con apasionado amor que nunca se fatiga, como con garras de acero a lo terreno se aferra; la otra a trascender las nieblas terrestres aspira, buscando reinos afines y de más alta estirpe.
(…)
Devuélveme el impulso sin mesura, la dicha dolorosa en lo profundo, la fuerza de odio y el poder de amor, ¡Devuélveme otra vez mi juventud. ” Leer el resto de esta entrada »
Te amo, te amo más que a todo, más que a los niños, más que a los campos que planté con mis manos, más que a la plegaria de la mañana, más que a la paz, más que nuestros alimentos. Te amo más que al amor, o que a la alegría, o a la vida entera. Te amo más que a Dios.
En homenaje a Juan Marsé por su Premio Cervantes hoy dejo aquí un fragmento breve de su discurso, que merece la pena ser leído por su sabiduría y también por la polémica que esconde. Yo no estoy de acuerdo con todo lo que dice, pero describe al escritor y a la literatura como pocos lo han logrado. Y dejo esto aquí porque parece ser que hoy en España escribe todo el mundo, se publican al día millones de libros. Hoy todo el mundo parece tener ese don de la escritura… pero poco son artesanos de la palabra al modo que aquí nos describe Juan Marsé… Leer el resto de esta entrada »
Fernando Merlo era un poeta andaluz que apareció muerto detrás de la barra de su propio bar con una jeringuilla en la mano. Ni siquiera tenía 30 años. Drogadicto confeso dejó muestra de cierta lucidez dentro del vacío que conlleva un combate ya perdido. Como muestra este poema encontrado por unos amigos suyos poco antes de morir:
A mis venas
Estos cauces que ves amoratados
y de amarillo cieno revestidos,
eran la flor azul de los sentidos,
que hoy descubre sus pétalos ajados.
Besos verdes de aguja en todos lados
hieren la trabazón de los tejidos
y denuncian los brazos resentidos,
la enigmática piel de los drogados.
Las que llevaban vida y alimento
son tibias cobras de veneno breve,
blanco caballo con la sien de nieve.
Trotando corazón y sentimiento
que por las aguas de la sangre vierte
con rápido caudal la lenta muerte.