Con 53 años moría en San Petersburgo el compositor ruso Tchaikovsky. Su última obra, según cuentan los entendidos, era un claro reflejo de su estado permanente de depresión. El nombre: “Patética” (1893). Walt Disney, con buen criterio, prefirió para la obra maestra de “Fantasía” (1940) una parte del “Cascanueces”. Por algo sería.
Obdulio Varela, el "Negro Jefe", arrebata la Copa de campeón del Mundo a Jules Rimet
Como hoy se celebra la final de Liga de Campeones entre el Barcelona y el Manchester no se me ocurre otra cosa mejor que poner un “articulazo” acerca de otra final; una muy, muy conocida. Disfrutadlo por encima de gustos: Leer el resto de esta entrada »
Esa mujer se parecía a la palabra nunca,
desde la nuca le subía un encanto particular,
una especie de olvido donde guardar los ojos,
esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.
Atención atención yo gritaba atención
pero ella invadía como el amor, como la noche,
las últimas señales que hice para el otoño
se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos.
Durante el Mundial de fútbol de Argentina, en 1978, Juan Gelmán, aprovechando la ocasión de tantos focos mirando al mismo sitio Leer el resto de esta entrada »
El otrora prestigioso “Diario independiente de la mañana”, más conocido como “El País”, ha descendido hasta niveles bajísimos en cuanto a información, en general, y en cuanto opinión, en particular; haciendo gala de bajezas constantes y de periodistas bien adoctrinados en lo que bien todos sabemos. No hay discordancia, pues. No quiero decir que en los demás periódicos el sectarismo no esté a la orden del día: todos cojean del mismo pie; simplemente me entristece observar como un buen periódico se va al garete, no por no ser fiel a la realidad, sino por la falta de rigor y las opiniones más que discutibles de muchas de sus plumas.
Sirva este párrafo anterior como introducción para decir que, de vez en cuando, hay reportajes o entrevistas en sus páginas que valen la pena a pesar que, teóricamente, su función sea promocionar un cochambroso programa en la cadena que cuenta entre sus filas, como presentador de éxito, al hermano del Ministro de Educación. Este es el enlace: Leer el resto de esta entrada »
«Déjeme decir que hay numerosas ocasiones en las que obtener artículos ¡gratis! tiene sentido cabal. Si en unos grandes almacenes encuentra un expositor con calcetines de deporte gratis, por ejemplo, no tiene nada de malo que coja todos los que pueda. La cuestión crítica surge cuando ¡gratis! se convierte en una lucha entre un artículo gratuito y otro artículo que no lo es, una lucha en la que la presencia de ¡gratis! nos lleva a tomar una decisión errónea. Así, por ejemplo, imagínese que va a una tienda de deportes a comprar un par de calcetines blancos, de esos que llevan un refuerzo acolchado en el talón y en los dedos. Un cuarto de hora después sale de la tienda, pero no con los calcetines que había ido a buscar, sino con un par más barato que no le gusta nada (no lleva acolchado ni en el talón ni en los dedos), pero que venía empaquetado con un segundo par ¡gratis! He aquí un caso en el que ha renunciado a una opción mejor, y ha optado por algo que no era lo que usted quería, sólo porque se ha dejado llevar por lo ¡gratis!»