Los niños que pitaron este cuadro estupendo que ilustra hoy la entrada lo llamaron "Círculos bailarines". No se me ocurre otra cosa mejor
Ya todos hemos oído hablar de Heráclito: el río y ese imposible de bañarse en él más de una vez. Siempre diferente y transformado. Pero las cosas no pasan tan fácilmente: vuelven. Nuestra historia, la Historia, no es lineal; aunque así la estudiemos. La Historia, nuestra historia, se convierte en sucesivos pequeños círculos: algunos tienen puntos en común, algunos un mismo centro; pero no vamos hacia adelante.
Ni falta que hace.
Y es asi
justo como dijiste que debía ser nos olvidamos de la brisa
La mayoría del tiempo
Y es asi
el agua más fria
la hija del trompetista
la niña denegada
Con 53 años moría en San Petersburgo el compositor ruso Tchaikovsky. Su última obra, según cuentan los entendidos, era un claro reflejo de su estado permanente de depresión. El nombre: “Patética” (1893). Walt Disney, con buen criterio, prefirió para la obra maestra de “Fantasía” (1940) una parte del “Cascanueces”. Por algo sería.
¿Por qué te contemplo? ¿Por qué te toco? ¿Qué busco en ti,
mujer,
que he de apresurarme para estar contigo una vez más?
¿Por qué debo sondear nuevamente tu nada abisal
y extraer nada más que dolor?
Fijamente, fijamente miro tus ojos acuosos; pero no quedo más
convencido
Ahora que alguna otra vez
de que sólo son dos espejos que reflejan la luz del
firmamento,
eso y nada más.
Y aprieto tu cuerpo contra mi cuerpo como si esperara abrirme
una brecha
directamente a otra esfera;
y me esfuerzo por hablar contigo con palabras más allá de mí
palabra,
en las que todas las cosas son claras,
hasta que exhausto me hundo una vez más en tu nada abisal
y la fría nada de mí:
Tú, riendo y llorando en este cuarto ridículo
con tu mano sobre mi rodilla;
llorando porque me crees perverso y desdichado; y riendo
por hallar nuestro amor tan extraño;
con la vista mutuamente clavada en una última esperanza,
ciega y desesperada,
de que el mundo entero cambie.
Teníamos que traer un pobre. Solo nos faltaba que sabiendo la gente como piensas no hubiéramos traído un pobre a casa por Navidad. En estos pueblos pequeños se habla mucho… lo que no entiendo es por qué se ha tenido que poner malo precisamente el nuestro. Llama al dentista de abajo; a ver si adivina que tiene. ¡Pulso no tiene, desde luego! Acostémosle; “¡Antonia, Antonia!, prepare su cama para el pobre…”
Antonia, es la sirvienta (por supuesto), y se niega en rotundo a acostar al pobre que la familia ricachona ha acogido en casa para que les acompañe a cenar con motivo del lema “Siente en su casa a un pobre por Navidad”. Leer el resto de esta entrada »
Con el trajín que se traen las instituciones internacionales a costa de los virus, se me ocurre que podíamos hablar un poco acerca de estos elementos, que ponen en jaque la mismísima definición de vida. Todos hemos estudiado que los seres vivos se nutren, se relacionan, y se reproducen. Pues los virus, por sí mismos, no hacen nada de eso.
Son una cubierta que encierra un churrito de información genética. Y eso qué. Bien, el ADN es como una receta de cocina, y las células no pueden evitar el seguirlas paso a paso con todas sus consecuencias. Como podéis imaginar… ¡Esto es una mina! Si quieres insulina, pues le pones a una célula la receta y ella te la fabrica. ¡A qué mola! Pues esto lo descubrieron los virus hace varios millones de años, y su funcionamiento no se basa en otra cosa. Se pegan a la membrana de la célula y sin entrar siquiera, le inyectan el ADN, y la célula que lo lee, pone a disposición del virus toda su maquinaria y energía. Por lo general, estos mensajes suelen instar a la célula, primero a que deje de mirar por ella misma, y segundo que se líe a fabricar más y más virus. Así hasta que la célula explota. ¡La célula es la que los fabrica! Leer el resto de esta entrada »
Ayer me enteré que el cantante Yusuf Islam, más conocido (sobre todo anteriormente) como Cat Stevens, había acusado verbalmente de plagio al grupo británico Coldplay; que ya había sido denunciado por el guitarrista Joe Satriani por reconocer en la canción “Viva la vida”algunos acordes de una de sus creaciones. Lo curioso de todo es que las quejas del cantautor, convertido al Islam en 1978, se refieren a esa misma canción. Como veis Leer el resto de esta entrada »
Te amo, te amo más que a todo, más que a los niños, más que a los campos que planté con mis manos, más que a la plegaria de la mañana, más que a la paz, más que nuestros alimentos. Te amo más que al amor, o que a la alegría, o a la vida entera. Te amo más que a Dios.
Propongo un ejercicio sencillo con la “rayuelada” de hoy: recordad o, simplemente, comentad comienzos de libros. Recordar por qué terminé de leer un libro para mí, muchas veces, es recordar el principio del relato. Ese imán. Sé que no tiene por qué ser así pero empezar bostezando con un texto no es buena señal.
En “Rayuela” ocurre una cosa curiosa: el principio es este, el comienzo lógico, el Capítulo 1, las primeras palabras. Pero ya dije que Cortázar concibió el libro con la idea de no poner límites a su literatura, a la lectura: ya puse el Capítulo 73 en una entrada anterior, que es el otro comienzo, pero tras ese capítulo, en ambas versiones, la acción se empieza a desarrollar aquí; en el Pont des Arts, lleno de postalitas con imágenes de artistas… Siempre buscando… Leer el resto de esta entrada »
“La Soga” (1948), la película de Alfred Hitchcock basada en la obra teatral de Patrick Hamilton, narra el estrangulamiento de un inocente a manos de dos personajes que, sobre todo uno, quieren llegar a ser el “superhombre” de Nietzsche: crear sus propios valores y dejar las leyes que los hombres han fabricado para los mediocres. La película es un alarde técnico inmenso (está rodada en dos secuencias únicamente), con unos diálogos fabulosos y un suspense del que ya no se hace. Pero creo que Nietzsche sale bastante mal parado, injustamente, como durante casi todo el S. XX, sobre todo a raíz de la equivalencia que hemos otorgado a sus escritos con la ideología nazi.