Hace como tres años que se descubrió que la identidad del que presuntamente niño chapero y heroinómano (y le daba tiempo a escribir), JT Le Roy, no existía en la realidad sino que era una invención de Laura Albert, una escritorucha frustrada que también intentaba abrirse paso en la música rock.
La noticia saltó por los aires Leer el resto de esta entrada »